Castilla y León hace piña con seis regiones para conservar al oso pardo

El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino financiará todas las actividades con casi 900.000 euros.

Una osa con sus crías en la montaña leonesa
Una osa con sus crías en la montaña leonesa

Valladolid- La población del oso pardo va creciendo poco a poco. Sigue estando amenazada su presencia en las cordilleras españolas, pero los últimos datos de que dispone el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino revelan la existencia de una treintena de osas acompañadas de medio centenar de oseznos, lo que supone un récord de los últimos veinte años.
Pese a este pequeño avance, desde el Gobierno de España se se sigue trabajando en iniciativas que fomenten la conservación del oso pardo y para ello pretenden implicar a las comunidades autónomas donde existe presencia de este animal.
Una de estas actividades es el proyecto piloto «Acciones de desarrollo rural en la Cordillera Cantábrica y Pirineos con el oso como marca y símbolo de calidad». Un nombre largo para una larga lista también de regiones implicadas en su desarrollo. Castilla y León forma parte del grupo de siete regiones de la España autonómica, como son Cataluña, Cantabria, Navarra, Asturias, Galicia y Aragón, que se han unido para proteger esta especie.
Pero también, y aprovechando la coyuntura, estas comunidades persiguen con estas iniciativas dar un nuevo impulso turístico y económico a las zonas donde habitan los osos, mediante rutas o elaborando productos agroalimentarios y artesanales tradicionales de calidad con esta especia como protagonista, así como servicios de turismo sostenible originarios de la Cordillera Cantábrica.
El Ministerio financia este programa, que se enmarca dentro de la Red Rural Nacional, que lleva tres años en marcha, con cerca de 900.000 euros.