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«Sólo podemos decir gracias»

Nuevo Futuro se despide de su cita solidaria con éxito de ventas y público

  • Pina Sánchez, presidenta de Nuevo Futuro.
    Pina Sánchez, presidenta de Nuevo Futuro.
  • Alberto Núñez Feijóo junto a su pareja
    Alberto Núñez Feijóo junto a su pareja

Tiempo de lectura 2 min.

28 de noviembre de 2011. 01:54h

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28/11/2011

MADRID- A todo gas hasta el final. No bajó el ritmo de entrega de los voluntarios del Rastrillo ni tampoco el de las compras en la última jornada de la cita con la solidaridad en el Pabellón de la Pipa. «No es que no te canses, es que no puedes hacerlo. Ver a tanta gente entregada te da subidón», comentaba ayer Pina Sánchez Errázuriz, presidenta de Nuevo Futuro, la asociación a la que va destinado todo lo recaudado estos días. «Estoy gratamente sorprendida de la respuesta de los madrileños. Sólo se me ocurre dar las gracias una y otra vez por su generosidad», comenta. «La Administración, por la crisis, se ha visto obligada a reducir las subvenciones a todas las ONG, lo que hace que nuestro presupuesto dependa hoy más que nunca de los donativos de los particulares, de la eficacia del Rastrillo», explica mientras camina hacia Vistalegre, donde le espera otra de las personalidades que colaboran con esta iniciativa, que nació hace 43 años para sacar adelante a niños y jóvenes en riesgo de exclusión social en hogares de acogida extendidos hoy por seis países.
En el rincón flamenco del Rastrillo le esperaba a Pina el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, que disfrutó de un exquisito cocido madrileño. «No es la primera vez que vengo, era un habitual cuando vivía en Madrid», recuerda el orensano, que acudió acompañado de su pareja, Carmen Gámir Moras. Y entre plato y plato, el grupo que amenizaba la comida se marcó «La rianxeira» a ritmo de rumbas, un gesto que puso en pie al personal, incluido al propio Feijoo.
También  Marili Coll, Encarnita Polo y Mariángeles Sanz acudieron a la clausura de El Rastrillo.


Una labor incansable
Aunque El Rastrillo sólo se celebra una vez al año, este evento ha permitido sacar adelante a los 6.000 que a lo largo de estos 43 años han pasado por los hogares de Nuevo Futuro. «Nuestro único objetivo es que mañana estos niños tengan una oportunidad para salir adelante. Y en lo cotidiano, el reto es tan sencillo como lograr que se sientan queridos», surbaya Pina.

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