Taquilleros por teléfono

Son ya personajes habituales de las nuevas estaciones de la red y, antes de que termine 2010, su presencia en las instalaciones del Metro será del 61 por ciento. Se trata de los supervisores comerciales, una figura que se creó en el año 2002 para la prolongación de la línea 10 y que ya está presente también en las líneas 1, 2, 3, 12 y en algunas estaciones de la línea 6, dónde comenzaron a implantarse la semana pasada y de la 8.

Además de indicar a los viajeros cómo comprar su billete, los nuevos taquilleros controlan el alumbrado y las escaleras, entre otras cosas
Además de indicar a los viajeros cómo comprar su billete, los nuevos taquilleros controlan el alumbrado y las escaleras, entre otras cosas

Este nuevo puesto viene a sustituir a los tradicionales taquilleros aunque sus funciones, más numerosas y cercanas a los viajeros, son muy similares a las de sus antecesores. ¿Qué les diferencia? Las nuevas tecnologías se imponen y, con la implantación de máquinas expendedoras de billetes, en la compañía vieron una nueva necesidad. En caso de que exista algún problema con las taquillas electrónicas, son estos supervisores quienes indican a los usuarios cómo deben conseguir su título de transporte para viajar. Pero su tarea no se queda ahí. A través de un teléfono inalámbrico se comunican con toda la estación y pueden controlarlo todo. Cada vez que cualquier cliente pulsa el interfono ellos pueden desplazarse hasta donde sea necesario y, con sólo tocar una tecla en sus teléfonos, estos nuevos taquilleros pueden parar o poner en marcha una determinada escalera mecánica, encender las máquinas expendedoras o detectar si tienen o no papel. Además, de forma remota disponen de control sobre el alumbrado y ventilación de la estación, que también pueden modificar a golpe de botón de teléfono desde cualquier ubicación.

La ventaja con respecto al antiguo sistema de taquillas es notable, «para nosotros ahora no es necesario estar en el cuarto para poder controlar todo», explicó a LA RAZÓN una de las nuevas supervisoras. Los puestos de trabajo no se pierden puesto que buena parte de los antiguos taquilleros están recibiendo planes de formación para ocupar estos puestos y pasar de vendedor de billetes a taquillero sin taquilla.


Mostradores acristalados
Hasta ahora los supervisores comerciales desarrollaban su trabajo desde un mostrador abierto, mucho más cercano a los usuarios de Metro. Ahora la empresa está empezando a acristalar estas barras de información para poder climatizarlas e instalar en ellas aire acondicionado y calefacción.