Educació ahoga a la Barceloneta

Padres y alumnos del CEIP Mediterrània se movilizan contra los barracones

Los padres paralizaron las clases el jueves pasado en protesta por el retraso de las obras del nuevo centro
Los padres paralizaron las clases el jueves pasado en protesta por el retraso de las obras del nuevo centro

BARCELONA - El barrio de la Barceloneta está en lucha. El pasado jueves, decenas de padres paralizaron las clases a las puertas del CEIP Mediterrània. ¿El motivo? El centro está conformado por barracones, una situación que debería esfumarse el primer trimestre de 2011, fecha en la que Educació prometió iniciar las obras, pero la falta de presupuesto retrasará las obras.
Hartos de reunirse en vano con representantes del Ayuntamiento y de la Generalitat, la Asociación de Padres y Madres del centro (Ampa) ha decidido poner las cartas sobre la mesa e iniciar una lucha contra la conselleria de Ernest Maragall. El primer paso fue impedir que las clases se desarrollasen con normalidad el pasado jueves. Decenas de padres y alumnos impidieron la entrada de profesores y escolares en el centro hasta media mañana.
«Esta situación es insostenible, desde 2006 nos prometen un nuevo centro y el solar en el que se edificará sigue vacío, sin movimiento y sin posibilidad de edificar un nuevo colegio», lamenta la presidenta del Ampa, Montse López. El proceso por el que han pasado las 160 familias del centro ha sido «lento y duro». Hace cuatro años, Educació se comprometió a iniciar las obras el primer trimestre de 2011. Todo parecía ir viento en popa; en el año 2008, se demolió el antiguo colegio Lepanto y su espacio debería ser sustituido por el nuevo centro. Pero la falta de presupuesto del Ayuntamiento de Barcelona y la conselleria ha dejado la operación más que suspendida.
«En junio nos prometieron una reunión para establecer el calendario de obras, pero, como nunca se llevó a cabo, decidimos acudir a todos los plenos consistoriales para presionar a la Administración», explica López. Fruto de esa insistencia, los padres lograron reunirse con la concejal de Educació, Assumpta Escarp. Un encuentro fallido en el que la dirigente educativa aseguró que el futuro centro, por ahora, no se construirá.
«No podemos seguir así, las instalaciones son un desastre», denuncia López. Y es que los 160 alumnos del Mediterrània no tienen ni gimnasio, ni patio, ni comedor y utilizan los de dos institutos vecinos.