Nueva York

A la venta uno de los últimos retratos femeninos de Klimt

Uno de los últimos grandes retratos femeninos de Gustav Klimt (1862-1918) será subastado el próximo 23 de junio por Christie's en Londres, en el marco de una puja de arte impresionista y moderno, anunció hoy la casa de subastas.

Pintado entre 1917 y 1918, "Frauenbildnis (Retrato de Ria Munk III)"es el tercer y último dibujo de una serie que la familia Munk encargó al pintor austríaco para inmortalizar a su hija Mia.

 

Se trata también de una de las últimas y más modernas pinturas de cuerpo completo de Klimt y es una lección de las técnicas de trabajo de uno de los artistas más populares del siglo XX.

Christie's informó en un comunicado de que espera un precio de venta de entre 14 y 18 millones de libras (entre 16,4 y 21,1 millones de euros).

Giovanna Bertazzoni, directora del Departamento de Arte Impresionista y Moderno de la casa de subastas en Londres, manifestó que "es una ocasión excepcional para poder ofrecer en subasta uno de los últimos retratos que realizó Gustav Klimt".

"Sólo ha habido dos o tres subastas de este tipo de trabajos de Klimt en los últimos 20 años", aseguró Bertazzoni.

Klimt fue uno de los miembros destacados de la vanguardia artística en la Viena de principios del siglo XX.

Ria Munk era la sobrina de Serena Lederer, la mecenas más importante de Klimt, y se suicidó de un disparo en el pecho en diciembre de 1911 tras romper su relación sentimental con el escritor Hans Heinz Ewers.

El encargo que recibió Klimt fue pintar a Ria Munk en su lecho de muerte y las dos primeras propuestas del pintor fueron rechazadas por la familia.

Los expertos consideran que Klimt alteró la segunda de esas versiones para convertirla en "Die Tänzerin", el retrato de una bailarina que se exhibe hoy en la Neue Galerie de Nueva York.

Klimt comenzó en 1917 el cuadro definitivo, que muestra a Ria de pie y de lado, girando su cara hacia el espectador con una sonrisa serena.

Al igual que en otros de sus trabajos más célebres, incluido el "Retrato de Adele Bloch-Bauer II", Klimt rodea a la retratada de un fondo decorativo rico en color y formas, en el que muestra su pasión por el arte oriental y la iconografía, de la que era un ávido coleccionista.

La cara y los detalles que la rodean están completos, mientras que el vestido y el suelo, realizados con carboncillo, ofrecen la impresión de un boceto.

Klimt solía preparar con minuciosidad cada composición con una serie previa de dibujos, y este lienzo permite vislumbrar los métodos de trabajo del artista en el tramo final de su carrera, cuando se mostró impulsivo y espontáneo, pintando directamente en la tela.

Poco después de la muerte de Klimt en 1918, el cuadro pasó a manos de Aranka Munk, madre de Mia, que lo tuvo en su casa de campo de Bad Aussee, hasta que la villa fue confiscada por los nazis y el retrato se convirtió en propiedad de coleccionista William Gurlitt.

En 1953 "Frauenbildnis"se incluyó en una serie de obras que Gurlitt donó a la Neue Galerie der Stadt en Linz (Austria), que posteriormente cambió su nombre por el de Lentos Museum.

Estuvo en esa pinacoteca austríaca hasta junio de 2009, cuando fue devuelto a los herederos de Aranka Munk, que son quienes han encargado ahora a Christie's su subasta.