Barberá dice que abrir el debate sobre la Justicia es su «mejor servicio al país»

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, entiende que, del mismo modo que se cuestionan las actuaciones del poder Ejecutivo y del Legislativo, se puede -«y se debe»- abrir el debate acerca de las decisiones -a su parecer, en ocasiones arbitrarias- que toman los jueces y evitar de este modo, que se crean «intocables».

La alcaldesa visitó la Fundación Municipal de la Escuela de Jardinería
La alcaldesa visitó la Fundación Municipal de la Escuela de Jardinería

Lejos de zanjar la polémica del «doble rasero» de parte del colectivo de los jueces, la primera edil avivó ayer la controversia al criticar que tras las siglas de Jueces para la Democracia (JpD) se escondan personas que «militan o han militado en partidos políticos y que se han presentado a elecciones». En este sentido, cuestionó «qué convicción preside a quienes se esconden detrás de esas siglas para entender irrespetuoso pedir un debate». Y es que para Barberá, cuestionar la independencia de la Justicia es «el mejor servicio» que ha prestado a España.

 Con todo, quiso aclarar que su propuesta se produjo el miércoles pasado, es decir, tres días antes de conocerse que la Fiscalía Anticorrupción pedía una multa de 41.250 euros para el presidente de la Generalitat, Francisco Camps. Así, explicó que sus declaraciones no correspondían a una estrategia, sino que fueron fruto de «una reflexión serena» y «absolutamente respetuosas con la Justicia». Es más, la última decisión del Fiscal no le ha hecho cambiar un ápice su opinión sobre el jefe del Gobierno valenciano. «Evidentemente», respondía a la pregunta de si este seguía contando con su apoyo.

¿Diputaciones necesarias?

Pero las propuestas de la alcaldesa no acaban ahí, ya que considera que la crisis económica que atraviesa el país obliga a revisar el modelo económico basado en la construcción, así como la estructura de la Administración. En este punto, entre las iniciativas planteó la necesidad de abrir otro debate sobre si algunas Diputaciones deben ser «puramente de servicios».

Su reflexión se fundamentó en el cambio que están experimentando algunos modelos, como el de las Cajas de Ahorro, que hasta hace poco ni se cuestionaban. «La situación económica que estamos viendo es de tal envergadura y dimensión, que nada a va a ser igual a lo de antes». Por ello, abogó por repensar la eliminación de «escalones intermedios» en el organigrama administrativo.