«No se reconoce el valor irrenunciable de la familia»

La República de San Marino fue testigo ayer de la visita de Benedicto XVI. Fue una jornada intensa tanto en el ámbito pastoral como en el diplomático.

El Papa celebró la Eucaristía en el estadio de Serravalle
El Papa celebró la Eucaristía en el estadio de Serravalle

Allí se celebró una misa en el estadio de Serravalle ante unas 20.000 personas, donde pidió «un renovado compromiso con la fe que deje de lado a los actuales modelos hedonistas que nublan la mente y hacen correr el riesgo de anular toda moralidad». En cuanto a la crisis familiar, Benedicto XVI indicó que no hay que olvidarla, ya que cada vez está más agravada debido a la «difusa fragilidad psicológica y espiritual de los cónyuges», ni tampoco las dificultades que tienen que afrontar los educadores para «obtener la continuidad formativa de los jóvenes, condicionada por múltiples factores de precariedad, empezando por el papel social y las oportunidades de trabajo», comentó. Antes de volver a Roma, el Pontífice se reunió en el Palacio Público de San Marino con las autoridades civiles y políticas donde recordó que «en el contexto actual, la institución familiar es puesta en discusión y no se le reconoce su valor irrenunciable». Además, comentó que «los que más sufren las consecuencias son los más débiles y por ello, están más expuestos a la desorientación y a la esclavitud de las dependencias», afirmó.