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Disciplina militar para «curar» la adicción a Internet

Cada vez son más los internautas adictos a la Red, habitualmente niños y adolescentes que navegan demasiadas horas al día, dejando de lado sus estudios y su vida social. En China, buscan en el Tao la «medicina» para desenganchar a los más jóvenes sometiéndoles a severos métodos de disciplina física y mental.

  • En formación. Los menores se levantan a las 5:30 y se someten a una férrea disciplina. Foto: China Daily.
    En formación. Los menores se levantan a las 5:30 y se someten a una férrea disciplina. Foto: China Daily.

Tiempo de lectura 2 min.

29 de agosto de 2010. 21:02h

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29/8/2010

Yuan Renjie es uno de los niños internos a los que por las buenas o las malas los monjes desenganchan de su adicción a Internet. Sus gritos desconsolados pidiendo ayuda a sus compañeros de «terapia» durante los ejercicios de estiramiento son sólo una escena más en la abadía taoísta del monte Wudang, en la provincia de Hubei.


El Tao es una filosofía que se traduce como «el camino» o «el método». Los adictos a la Red son férreamente disciplinados en la armonía con el entorno y el dominio de la propia energía. Para ello, los monjes utilizan rigurosos métodos más propios de campamentos militares con estos 20 jóvenes cuyos padres enviaron a «desintoxicarse» de Internet durante el verano.


Los padres «salvan a sus hijos del camino correcto de una desobediente y desorganizada vida», recoge el diario China Daily en referencia a la abadía de Wudang. «Al aprender Tai Chi y la conservación de los propios poderes vitales de los sacerdotes taoístas, los jóvenes han ido recuperado sus hábitos saludables y se volvieron comunicativos y llenos de energía», dice con entusiasmo el rotativo.


Métodos militares
Sin embargo, para alcanzar la excelencia los 20 niños en «tratamiento» se levantan a las 5:30 cada día, durante sus vacaciones, sometidos a formación militar con varias tablas de ejercicios físicos para comenzar el día. Los alumnos se reúnen bajo la lluvia dispuestos para el entrenamiento, como se aprecia en la imagen, al que le siguen actividades.

Durante el día, se promueven actividades lúdicas lejos del ordenador. Zhuang Quan, de 9 años, lee en solitario una novela en el salón después de la sesión de entrenamiento. La sala, sin decoración ni ninguna distracción posible, está rodeada de las camaretas de los «pupilos», con literas donde se hacinan, lejos de la tecnología a la que sus padres consideraban que estaban enganchados.


A este respecto, los psicólogos consideran que los adictos pueden mejorar súbitamente en el momento en que sus necesidades de comunicación en la vida real aumenten o bien cedan las circunstancias que las restringen, de modo que señalan directamente al entorno del internauta.


La adicción no reconocida
La adicción a Internet no figura en el DSM IV, el manual más utilizado para el diagnóstico de desórdenes mentales, editado por la Asociación Americana de Psiquiatría, y tampoco ha sido aceptada por la Asociación Americana de Psicología. Los defensores de su existencia se escudan en que la red Internet es aún muy nueva y por eso no ha sido aún aceptada la existencia de esta adicción por las principales asociaciones profesionales.

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