España

Luz verde a la norma que otorga al paciente la decisión sobre su vida

El Gobierno aprueba la ley de muerte digna, que pasa ahora a las Cortes

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MADRID- Siete meses después de que el Gobierno anunciase su intención de promover una ley para «asegurar la dignidad y el respeto a la libre voluntad de las personas en fase terminal», ésta es prácticamente ya una realidad, y en tiempo récord. Con el final de la Legislatura a la vuelta de la esquina, el Ejecutivo ha puesto la directa para alcanzar su objetivo y conseguir que la conocida popularmente como ley de muerte digan salga adelante. Para ello, el Consejo de Ministros dio ayer luz verde a la propuesta de la ministra de Sanidad, Leire Pajín, al aprobar el proyecto de Ley Reguladora de los Derechos de la Persona Ante el proceso Final de la Vida.

Cuidados paliativos
La polémica norma, que será ahora remitida a las Cortes para su aprobación definitiva, establece que las personas que se encuentren en estado terminal o de agonía tendrán garantizado el derecho a que se respete su voluntad sobre los tratamientos que tengan que recibir en el final de su vida. Así, la ley reconoce el derecho del paciente a recibir cuidados paliativos, entre los que se incluye la sedación.

Aunque la nueva legislación excluirá cualquier exigencia de responsabilidad para los profesionales sanitarios que lleven a cabo estos tratamientos por sus correspondientes actuaciones, estos nuevos derechos adquiridos han levantado ampollas entre determinados colectivos. El hecho de que prime la posibilidad de que sea el paciente el que imponga al médico su criterio sobre qué tratamientos recibir o retirar, al margen del criterio profesional, es visto por el Foro Español de la Familia como una limitación a la objeción de conciencia del personal sanitario. «Supondrá una limitación profunda del libre ejercicio de la profesión médica y la posibilidad de que los pacientes propongan prácticas contrarias al derecho a la vida y a la salud», señala su presidente, Benigno Blanco. Tanto esta asociación como Derecho a Vivir aseguran que la nueva norma «abre la puerta a prácticas eutanásicas», por lo que la califican de «innecesaria».

Asimismo, la futura ley dispone el impulso, por parte de las administraciones sanitarias, de un modelo de documento de instrucciones previas que facilite la manifestación de la voluntad de los pacientes. Además, éstos podrán disponer de una habitación individual durante su agonía, de tal forma que se preserve su intimidad y pueda estar acompañado de sus familiares. Según la ministra de Sanidad, la ley va únicamente dirigida a aquellos casos en los que el paciente «presente una enfermedad avanzada, incurable y progresiva, sin posibilidades razonables de respuesta al tratamiento y con un pronóstico de vida limitado a semanas o meses». Para hacer efectiva su aplicación, la norma prevé que los comités de ética asistencial que actualmente trabajan en los centros sanitarios puedan acordar protocolos de actuación al respecto de la ley.


Regulación de medicamentos
La ley aprobada ayer también incorpora una disposición adicional que establece que, en un año desde su entrada en vigor, el Gobierno promoverá las normas precisas en relación con la prescripción y dispensación de medicamentos que contengan sustancias estupefacientes específicas para el tratamiento de pacientes en situación terminal o de agonía, con el objeto de simplificar dicho procedimiento y hacer más accesible el tratamiento.