Copa del Rey

Bucarest

Athletic la hora de levantarse

Athletic la hora de levantarse
Athletic la hora de levantarselarazon

BILBAO- Varios cientos de aficionados recibieron al Athletic Club a su llegada a Lezama desde Bucarest. Los seguidores, que alentaron a los jugadores con gritos de apoyo, no pudieron presenciar el entrenamiento, que en principio se había programado en Lezama, ya que Marcelo Bielsa decidió suspenderlo.

La expedición rojiblanca aterrizó al filo de las seis y media de la tarde en el aeropuerto de Loiu procedente de Rumanía, desde donde había partido tres horas antes. Jugadores y cuerpo técnico fueron recogidos a pie de pista por un autobús para trasladarles a Lezama, donde antes de recoger sus vehículos, varios de ellos entre lágrimas, respondieron con saludos a los gritos de ánimo del numeroso público que colapsó los accesos a las instalaciones técnicas del club rojiblanco.

«Siento mucho no haber podido alcanzar el sueño, pero no nos vamos a rendir», decía Llorente en su página de Facebook, tratando de levantar el ánimo de la afición que ya se veía sacando la gabarra como en los tiempos de gloria. Era una forma de dar moral a la hinchada, aunque los futbolistas no encontraban la forma de animarse a sí mismos.

Bielsa ha citado a sus futbolistas hoy para entrenar a partir de las diez de la mañana, con el objetivo de poner fin al tiempo de duelo y empezar a pensar en el futuro. El domingo se miden al Levante con poco en juego y todos los esfuerzos estarán puestos en la otra gran cita, la segunda final que los leones tienen en su agenda. Será próximo día 25 en el Vicente Calderón, con la Copa del Rey en juego y ante el Barça, un rival difícil contra el que los rojiblancos querrán sacarse la espina que llevan clavada desde el miércoles. La plantilla llegó a casa con las maletas cargadas de tristeza, igual los 12.000 aficionados que fueron a Rumanía pensando que reverdecer el pasado era posible.

La peor parte del regreso estuvo en los retrasos, ya que mientras algunos vuelos llegaron puntuales o con demoras inferiores a una hora, otros «acumularon retrasos de entre tres y seis horas debido a las dificultades y aglomeraciones» registradas en el aeropuerto de la capital rumana.

A su llegada a Bilbao muchos se quejaron del mal trato recibido por parte del personal de aeropuerto de Bucarest, y la desatención por parte de la organización de la final en este aspecto. Ello motivó incluso que el Athletic cursara «de manera formal» su «más enérgica protesta» a la UEFA «por la deficiente planificación, la falta de medidas correctoras y el trato dispensado» a los seguidores a la hora del regreso.