El Tigre Celta entrega el poder a un poeta

El veterano laborista irlandés Michael Higgins derrota a las encuestas

Michael D Higgins junto a su mujer Sabine

LONDRES- Al final la tortuga ganó a la liebre. Michael D. Higgins se convirtió ayer en el noveno presidente de la República de Irlanda. Pasito a pasito, el más longevo de los siete candidatos que aspiraban al puesto fue superando obstáculos hasta conseguir el beneplácito del pueblo, que ayer le premió por su trayectoria y por llevar a cabo una campaña positiva y sin enfrentamientos directos con sus colegas, algo de lo que no todos pueden presumir.
En un principio, su edad –tiene 70 años y por delante un cargo que dura hasta 2018- supuso un problema, pero a largo de sus intervenciones, el laborista, dejó claro que vitalidad no le falta.
Al cierre de esta edición, aún no había terminado el recuento de los votos, pero la Televisión Irlandesa ya le anunciaban como ganador. Incluso el empresario Séan Gallagher, que hasta el mismo lunes encabezaba las encuestas, reconoció su derrota. La meteórica campaña del candidato independiente pinchó en el último momento por los ataques lanzados contra él por Martin McGuinness, del Sinn Féin, quien lo acusó de tráfico de influencias. Fue entonces cuando el nombre de Higgins empezó a sonar con fuerza.
Aunque en sus años como estudiante de Sociología se unió durante un breve periodo de tiempo al Fianna Fail, pronto se alistó en las filas laboristas. Se postuló sin éxito en dos elecciones generales antes de ser elegido para el Dáil (Cámara Baja) en 1981. Perdió su escaño sólo dos años más tarde, pero lo volvió a recuperar en 1987. Lo retuvo hasta el pasado mes de febrero, cuando se retiró para presentarse a las presidenciales.
En la década de los 90 fue ministro de Cultura. Entre otras cosas, puso en marcha el primer canal de habla gaélica.
Durante su carrera política siempre compaginó su amor a la lectura –ha publicado tres libros de poesía– con las manifestaciones pro derechos humanos, a las que acudía en cualquier otra ciudad del mundo. Muy implicado en las concentraciones contra la Guerra de Irak, sus compañeros le describen como un hombre de principios y muy trabajador.
Y ha sido este perfil su mejor arma. Con la situación que vive el otrora «Tigre Celta», los irlandeses necesitaban a alguien honesto y limpio. Alguien en el que poder confiar y fuera capaz de revivir los buenos tiempos en los que nadie hablaba de la deuda soberana.


39,6% de los votos para Higgins
El primer recuento otorgó al candidato laborista once puntos de ventaja sobre el independiente Gallagher (28,5%), líder en los sondeos.