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El centro se «blinda» al ruido de los bares

El Ayuntamiento podrá recortar los horarios desde verano. No habrá más «pubs» en Malasaña, Chueca y Centro

  • El centro se «blinda» al ruido de los bares

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30 de marzo de 2012. 01:22h

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30/3/2012

MADRID- El próximo verano los barrios de Malasaña, Chueca y Huerta, del distrito Centro, serán declarados Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE) y se pondrá en marcha un Plan Zonal Específico para que la convivencia entre los locales de ocio y el descanso de los vecinos sea posible. Con el objetivo de moderar el ruido que los bares y restaurantes de estas zonas producen en perjuicio de los habitantes del centro, el Ayuntamiento de Madrid aprobó ayer la ZPAE y el plan contra el ruido que regulará en distintos grados la actividad de dichos negocios. Así, la ZPAE se dividirá en zonas de contaminación acústica alta, moderada y baja, tomando como referencia el Mapa Estratégico del Ruido y los datos obtenidos de dos campañas de mediciones en el distrito.
De este modo, en las zonas catalogadas como de contaminación acústica alta –que coinciden con las de mayor actividad de ocio nocturno, como Malasaña, la calle Hortaleza y la plaza de San Ana– se aplicarán las medidas más restrictivas: no se podrán abrir nuevos bares o restaurantes, sólo se permitirá el cambio de actividad cuando sea a otra menos molesta y las nuevas actividades deberán disponer, con carácter exclusivo, de un número de plazas de aparcamiento en 200 metros a la redonda del local iguales al 27 por ciento de su aforo. Además, la Junta de Gobierno se reservará la potestad de retrasar la apertura y adelantar el cierre de los locales en una hora en caso de que haya denuncias por ruido y tras un informe exhaustivo.
En las calles con contaminación acústica moderada tampoco se permitirá la apertura de nuevos locales con espectáculo, discotecas o bares de copas, pero los bares y restaurantes sencillos podrán hacerlo guardando unas distancias determinadas. También podrán cambiar actividad y estarán obligados a la reserva de plazas de aparcamiento para sus clientes.
Por último, las partes del barrio consideradas como de contaminación acústica baja podrán admitir nuevos locales con un régimen de distancias menos severo, pero también deberán disponer de un número de plazas de aparcamiento igual al 27 por ciento de su aforo, a 200 metros de distancia como máximo, y del 10 por ciento de su aforo en el caso de tratarse de una actividad sin música.
Lucha contra el botellón
Por otro lado y dado que una de las mayores fuentes de ruido en la ciudad es el consumo de alcohol en la vía pública, la alcaldesa, Ana Botella, anunció que ha pedido a la Comunidad de Madrid que se eliminen los cursos de concienciación mediante los cuales las personas sancionadas por botellón podían evitar la multa. «He pedido a Esperanza Aguirre, y me ha respondido que así lo haría, que las sanciones no sean sustituidas por los cursos sino que se tengan que pagar las multas», explicó Botella.

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