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Un municipio con un 43% de inmigración y 77 nacionalidades

«Salt es un laboratorio», suele decir la alcaldesa, Iolanda Pineda, de esta localidad gerundense.

  • La manifestación mezcló de forma pacífica a personas de muchas nacionalidades y etnias
    La manifestación mezcló de forma pacífica a personas de muchas nacionalidades y etnias

Tiempo de lectura 2 min.

23 de enero de 2011. 02:38h

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23/1/2011

BARCELONA- Y razón no le falta. El 43 por ciento de sus 31.000 ciudadanos son inmigrantes. Un porcentaje que, en toda Cataluña, sólo supera Guissona, aunque con una particularidad, esta localidad tiene poco más de 7.000 habitantes.
La historia de Salt no es muy diferente de la de cualquier otra población vecina a una gran ciudad, Girona en este caso. De hecho, en1975 pasó a convertirse en un barrio de la ciudad del Onyà hasta 1984, cuando volvió a independizarse.
Durante las  migraciones de los años sesenta se construyeron cientos de pisos de protección oficial para acomodar a los trabajadores de la floreciente industria textil. Las condiciones de vida mejoraron y, poco a poco, los habitantes de Salt se fueron mudando a otros municipios. Los pisos del municipio, que seguían siendo baratos, los fueron ocupando inmigrantes extranjeros, empleados de la construcción, en su mayoría. En 10 años, la población inmigrante pasó de un 10 a un 43 por ciento. O lo que es lo mismo, Salt pasó de 1.300 a 14.000 inmigrantes.
Así las cosas, el crecimiento demográfico fue acompañado de una progresiva degradación del municipio, especialmente del centro.
Con la segunda oleada migratoria, empezaron a crearse ambientes de carácter suburbial. El desempleo puso su granito de arena, el 25 por ciento de los inmigrantes y el 13 por ciento de los autóctonos están parados. Y las tensiones entre unos y otros desembocaron en revueltas que recordaban a las de los suburbios de París en junio del año pasado, protagonizadas por jóvenes inmigrantes descontentos con el sistema. Tanto que incluso el líder del partido político ultraderechista Plataforma per Catalunya (PxC), Josep Anglada, anunció que tiene previsto presentarse a las próximas elecciones municipales.
En cualquier caso, en Salt conviven un total de 77 nacionalidades. Entre otros, 17.739, (56 por ciento) son españoles; 5.032 (15 por ciento) son marroquíes; 1.863 (6 por ciento), gambianos; 1.272 (4 por ciento), hondureños; 728 (2 por ciento), malís; 554 (1,7 por ciento), senegaleses. Salt, además, también ha vivido un fenómeno particular y es que, a medida que la población inmigrante crece, mengua la población española.
Un cambio poblacional de estas características es difícil de gestionar. El propio urbanismo de la ciudad tampoco ayuda. El centro de Salt tiene una de las densidades más altas de Cataluña. El barrio, ocupa 0,4 km2, con una población de 16.000 personas. Es decir, 36.000 habitantes por km2 y 17.500 viviendas por km2. Una densidad, pues, de población y viviendas altísima, donde conviven un 70-80 por ciento de población extranjera con sólo un 20-30 por ciento de población autóctona

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