España

Educación obligará a que se estudie en castellano en toda España

El ministerio analiza los mecanismos legales para garantizar que no haya discriminación en Cataluña

La legislación del Gobierno catalán condena la utilización del castellano en los rótulos de los comercios y limita el aprendizaje del mismo
La legislación del Gobierno catalán condena la utilización del castellano en los rótulos de los comercios y limita el aprendizaje del mismolarazon

MADRID- Que un niño que resida en Cataluña o Baleares pueda estudiar en castellano como lengua vehicular será posible «esta legislatura». Lo anunció ayer el ministro de Educación, José Ignacio Wert, que aseguró ayer que está «firmemente dispuesto» a resolver este espinoso asunto que «va más allá de la Alta Inspección del Estado». «No debe quedar la menor duda de que en esta Legislatura este tema va a tener una solución práctica, porque el problema no es lo que diga la ley, que lo dice claramente, y es que todo el mundo tiene derecho a que el castellano sea la lengua vehicular en que reciba la educación».
El ministro insistió en que esté polémico asunto quedará zanjado de una vez por todas: «No basta la llamada de atención individualizada para entender ese derecho sino que hay que hacerlo efectivo y yo garantizo que eso lo vamos a hacer», sentenció en una entrevista a Telemadrid.

Nuevos mecanismos
De momento, el Ministerio de Educación estudia los mecanismos para hacer efectivo que un alumno catalán o balear pueda estudiar en castellano. Una posibilidad que, por otra parte, ya queda garantizada en cinco sentencias del Tribunal Supremo que, basándose en otra sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, obligan a devolver al castellano la condición de lengua vehicular en la enseñanza. Actualmente, en las aulas ha quedado relegado a dos horas a la semana. El Gobierno catalán ha hecho caso omiso de estas sentencias amparándose en la Ley de Educación Catalana (LEC) y su consejera de Educación, Irene Rigau, no está dispuesta a dar ni un paso atrás. Incluso ha llegado a decir que está dispuesta a inmolarse políticamente antes que cambiar la situación actual.

De momento, la reforma educativa que prepara el Gobierno del PP ya resta poder a las autonomías a la hora de decidir sobre los contenidos de las asignaturas. Si hasta ahora el Ejecutivo central decidía sobre el 55% de lo que se debe enseñar en las aulas en las comunidades con lengua propia, y un 65% en las autonomías que no la tienen, con el cambio legal se prevé que decida sobre el 65% y el 75%, es decir, un 10% más.

El ministro de Educación fue incluso más allá al asegurar que veía «evidencias» que relacionan el crecimiento del independentismo con el rumbo que ha tomado el sistema educativo, lo que desató la airada réplica de los nacionalistas. El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, tachó de «muy grave» la afirmación del ministro y le retó a hacer público qué «evidencias» tiene. Homs advirtió de que «si el Gobierno español quiere enterrar el sistema de inmersión lingüística en Cataluña deberá «modificar las leyes, la doctrina del Tribunal Constitucional e Incluso la Constitución», informa Efe.

El Gobierno catalán se apoya en la idea de que hasta ahora ningún estudio ha podido demostrar que los alumnos catalanes saben menos castellano que la media. El ex ministro socialista, Ángel Gabilondo, fue el primero que aseguró en varias ocasiones que el nivel de conocimiento de la lengua común del Estado de los estudiantes catalanes era similar al de los alumnos del resto de España. Aunque ayer el portavoz del Gobierno catalán se atrevió a asegurar incluso que los alumnos catalanes saben la lengua de Cervantes mejor que la media.

Tampoco los informes internacionales, como el PISA, han constatado, hasta el momento, que exista alguna brecha en el sistema educativo en este sentido en relación con otros alumnos de autonomías que no cuentan con lengua propia.

«Educación modelo»

La Plataforma per la Lengua no perdió ocasión de arremeter contra el titular de Educación. «Sus palabras son impropias de un ministro y explicitan descaradamente la voluntad de eliminar el modelo de escuela catalana y añadir tensiones políticas demagógicas en un ámbito tan importante como es el de la educación y el de la escuela». Incluso culpó al Gobierno del PP del «malestar tan grande sufrido en Cataluña por su acoso jurídico y político».
Los partidos catalanes ICV-EUiA, ERC y Solidaritat también opinaron y exigieron ayer al ministro de Educación que no cuestione el modelo educativo catalán ni la inmersión lingüística porque «son ejemplos de éxito».

«Nadie debería discutir un modelo de éxito y no se tienen que sacrificar las cosas que funcionan bien. Las opiniones de este ministro no las compartimos en absoluto y son evidentemente falsas, algo que estoy seguro que queda reflejado ante los ojos de la mayoría de los catalanes», sentenció el líder de ERC, Oriol Junqueras.