Una empleada muere tiroteada tras resistirse a un atraco en su banco

La joven trabajadora falleció al instante al recibir dos disparos por no atender las exigencias de los atracadores.

La empleada muerta en el atraco de un banco recibió un impacto en el cuello
La empleada muerta en el atraco de un banco recibió un impacto en el cuello

La mañana de un lunes cualquiera en la sucursal del Banco Santander en Cambrils (Tarragona) acabó ayer en tragedia. A primera hora dos atracadores irrumpieron en la oficina bancaria, cercana al paseo marítimo de la localidad con la intención de atracarla. No contaban con que los empleados opusieran resistencia, por lo que, ante la actitud de una joven trabajadora, que se negó a sus exigencias, optaron por asesinarla de dos disparos para después huir. Los Mossos d'Esquadra establecieron un dispositivo especial de control en carreteras, ferrocarriles y aeropuertos para localizar a los dos responsables del atraco mortal.

El suceso ocurrió poco antes de las 9 de la mañana, cuando dos atracadores entraron armados en la oficina, situada en el número 3 de la calle Roger de Llúria, una zona comercial de Cambrils. En su interior se encontraban tres trabajadoras, a las que los atracadores les exigieron el dinero disponible y las amenazaron con armas de fuego. Estela Calduch, de 25 años, que estaba en la ventanilla, se negó a atender las exigencias de los delincuentes y recibió dos disparos. Una de las balas le alcanzó el cuello y provocó su muerte casi inmediata.

Los atracadores huyeron a pie y al cierre de esta edición aún no habían sido detenidos. La Policía Autonómica intentaba ayer identificar a los atracadores con la ayuda de las cámaras de seguridad de la zona.

Aunque la misma sucursal ya fue atracada hace dos años, el delegado del Govern en Tarragona, Xavier Sabaté, calificó el suceso de «insólito». «Hoy se sabe que las entidades bancarias disponen de poco efectivo y tienen cajas de seguridad con un sistema de apertura retrasada», señaló.


Un minuto de silencio por Estela
Un centenar de personas se concentraron ayer frente al Ayuntamiento de Cambrils y guardaron un minuto de silencio en señal de duelo por la joven empleada fallecida en el atraco. Su alcalde, Robert Benaige, leyó una declaración institucional lamentando los hechos. En las calles, los vecinos mostraban conmoción, consternación y estupor por la muerte de la chica que les atendía con amabilidad cada vez que iban al banco. «Era muy dulce y agradable», recordaba un hombre. «Era una chica simpática, alta, grande, bien hecha», decía otro sobre Estela Calduch, de 25 años. En las cafeterías, los estancos y hasta en el gimnasio no se hablaba de otra cosa. Aunque Estela vivía actualmente en Mont-Roig del Camp, había nacido en Sant Carles de la Ràpita (Tarragona), una población muy conmocionada por la noticia. Su padre fue regidor del municipio durante diez años y su madre trabajaba en el sector sanitario.