«Las previsiones del Gobierno varían de las internacionales por la distinta metodología»

Envuelto en números y complicadas series estadísticas, este barcelonés de 54 años, que se declara enamorado de las bandas sonoras cinematográficas, defiende la fiabilidad de las previsiones económicas del Gobierno, al tiempo que lamenta los tiempos difíciles que le ha tocado vivir al frente del INE desde que llegó al cargo en 2008. «A nadie le gusta ser portador de malas noticias».

Jaume García Villar
Jaume García Villar

–¿Teme que un posible cambio al frente del Ministerio de Economía pueda afectar al INE?
–En absoluto. Dependemos de Economía pero somos un organismo autónomo, y eso es lo que da credibilidad y confianza a nuestras estadísticas.

–¿Con cuánto tiempo le avanzan al Gobierno las estadísticas?
–Unas horas antes de su publicación oficial. Lo justo para que puedan preparar respuestas a posibles preguntas.

–Al INE no le ha afectado el recorte presupuestario para 2011.
–Nuestro presupuesto ha crecido un 5%, debido a la excepcional producción estadística que estamos viviendo estos años.

–¿Han notado un cambio en los patrones de consumo de la sociedad a la hora de elaborar el IPC?
–Sí. Por ejemplo, en 2007 el ocio tenía un peso relativo del 71 por mil, mientras que ahora tiene una ponderación del 78 por mil. Recogemos cerca de 220.000 precios en más de 30.000 establecimientos de toda España y, evidentemente, la cesta de la compra de 1980 es muy distinta de la de hoy en día.

–¿Por qué las previsiones económicas del Ejecutivo no coinciden nunca con las del resto de organismos internacionales?
–Estas diferencias, más o menos acusadas, se deben fundamentalmente a diferencias en la metodología o los modelos utilizados, que no tienen por qué coincidir, si bien la información de base empleada es la misma.

–Un «desliz» en la web del INE reveló con cuatro días de antelación los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa) correspondientes al primer trimestre.
–Un error en el uso de una aplicación informática provocó que durante unos minutos estuviesen disponibles datos que no debían haber visto la luz en ese momento, y para evitar que esto pueda volver a suceder hemos tomado mayores medidas de control, tanto para la EPA como para las otras informaciones que elabora el INE.