MENÚ
lunes 25 marzo 2019
13:39
Actualizado

Spike Lee interesado amor por Jackson Jackson

  • Lee asegura que es fan de la estrella desde los siete años, quizá por eso le ha sido más fácil darle la espalda a los temas espinosos
    Lee asegura que es fan de la estrella desde los siete años, quizá por eso le ha sido más fácil darle la espalda a los temas espinosos

Tiempo de lectura 4 min.

01 de septiembre de 2012. 00:58h

Comentada
1/9/2012

Es lo que pasa con las cartas de amor, que sólo huelen a rosas. Si, como afirmó ayer Spike Lee en la Mostra veneciana, «Bad 25» es su epístola romántica enviada «post mortem» a Michael Jackson, es lógico que en ella únicamente haya palabras luminosas, sobre todo porque Lee escribió al dictado de la discográfica Sony, tutelado por el albacea del legado del rey del pop. «Me pidieron que me concentrara en la música, dejando de lado lo que había en torno a su leyenda», explicó Lee. «Todos disfrutamos del disco, del producto final, pero desconocíamos el sudor y las lágrimas que hubo detrás». Lee, que se vanagloria de no hacer leña del árbol caído, tiene la poca vergüenza de introducir, casi al final de su mediocre documental, un montaje de llantos de sus entrevistados, una miríada de músicos, ejecutivos y admiradores que se quedan sin saliva de tanto elogiar al genio. Nadie diría que en el libro de estilo de Lee estaba prohibido el sensacionalismo.

Superar a «Thriller»
Lágrimas de cocodrilo aparte, «Bad 25», que se estrenó fuera de concurso en Venecia exactamente 25 años después de la publicación del disco, invierte su largo metraje en desmenuzar los pormenores técnicos y artísticos de la confección de los temas y video-clips (o cortos, como le gustaba llamarles al cantante) de un álbum en el que Jackson se sentía obligado a superar el clamoroso éxito de «Thriller». Al margen de algunas curiosidades wikipedianas –la referencia a «Melodías de Broadway 1955» en el clip de «Smooth Criminal» o la de Chaplin en el de «Leave Me Alone»–, Spike Lee no parece demasiado interesado en buscar voces disonantes o ángulos imprevisibles sobre el tema. Insistió en declararse fan de Jackson desde los siete años, pero lo cierto es que en la lista de mejores artistas afroamericanos que vomita Radio Raheem en «Haz lo que debas», Jackson no figuraba. ¿Será un lapsus? ¿O será que Lee es un chaquetero? Zac Efron también fue ídolo de masas, aunque «High School Musical» no apunte las maneras geniales de «Bad». Protagoniza «A cualquier precio», que recuerda, en su seca humildad, a los mejores cuentos de Richard Ford, Russell Banks o Sam Shepard.
Injustamente castigada por la prensa, la película de Rahman Bahrani acomete una pieza de pura «Americana» sin que le tiemble el pulso. Esta historia de padres perdedores e hijos rebeldes, en la mejor tradición de «Al este del Edén», está narrada con la sensibilidad que Bahrani había demostrado ya en «Un café en cualquier esquina» y «Goodbye Solo», valiosas miniaturas sobre la soledad urbana que aquí se transforma en amargura por los sueños no cumplidos en una América profunda que ha perdido el sentimiento de comunidad en aras de una competitividad impuesta por la crisis global. La presencia de Efron como el vástago herido por la sombra del hermano ausente y por el padre (Dennis Quaid) absorbido por sus vanas ambiciones empresariales en el negocio de la venta de grano, podría hacernos pensar en que Bahrani ha preferido sacrificar su independencia en aras de una mayor visibilidad comercial. Pero parece que Efron ha decidido lanzar su carrera como actor serio después de concursar en Cannes con «The Paperboy», y su interpretación es tan delicada y mesurada como la de Quaid. Dice Bahrani que «A cualquier precio» es un filme sobre la actual situación económica, pero para el que esto firma tiene más peso su dimensión de modestia tragedia familiar.

 

Llega la primera gran polémica
Si el Vaticano no se ha pronunciado, no desesperen: no tardará en hacerlo. La segunda parte de la trilogía del austríaco Ulrich Seidl (en la imagen con la protagonista), que arrancó con «Paraíso: Amor», cambia el turismo sexual por la adicción al culto religioso. ¿«Paraíso: Fe», escandalosa? Puede parecerlo si no se contempla a partir del prisma de la comedia. Nuestra heroína busca la felicidad prestando vírgenes a domicilio, flagelándose o masturbándose con una cruz y acaba a bofetada limpia con su marido, un árabe parapléjico con quien mantiene una relación que no desentonaría en una novela de Jelinek.

EL DETALLE DEL DíA
Maika Monroe
Gótica de día, princesita de noche. Así podríamos definir el paso por la Mostra de la actriz estadounidense Maika Monroe, coprotagonista de «A cualquier precio». Para hablar con la prensa, al mediodía, eligió conjuntar su minivestido naranja y manoletinas con un medallón con una calavera con relieve incrustada. Por la noche, para pasar por la alfombra roja del brazo de su compañero de repart, Zac Efron, prefirió un ajustado y escotado vestido de encaje con transparencias rematado en tul con una pequeña cola. Una mujer de contrastes.

 

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs