Sol vuelve a lucir

Los comerciantes respiraron ayer tranquilos tras cinco días de pérdidas económicas por los «indignados». Calculan que sus ingresos se han reducido un 20 por ciento con el regreso del movimiento 15-M al kilómetro cero

MADRID- La Puerta del Sol regresó ayer finalmente a la normalidad, para el alivio de todos los comerciantes, que ya se han tranquilizado al comprobar que no se habían permitido las acampadas. Sin embargo, entre ellos la sensación del fin de semana «indignado» es agridulce. Los hay que no han notado una gran pérdida para el negocio, sobre todo comparado con el año pasado, pero para otros ha sido casi tan molesto como cuando montaron el campamento original.

Éste es el caso de Conchi Fernández, de la administración de lotería «El jorobado de la suerte» en la Carrera de San Jerónimo, que cifra las pérdidas del finde «indignado» en 6.000 euros. «Este es un lugar de paso, para los turistas, quienes vienen de otros municipios y compran aquí su suerte, los que vienen al fútbol, etcétera, y como ha coincidido con San Isidro, las pérdidas han sido mucho mayores», asegura y confía en que el Gobierno le quite los impuestos de estos días como hizo el año pasado. «Porque los impuestos los pagamos nosotros, no los indignantes, que indignada ya estoy yo», protesta.

Para Pedro, vendedor de la ONCE, la manifestación del sábado y las aglomeraciones de los días sucesivos sólo han significado una cosa: 200 euros menos. «El sábado me tuve que ir a las siete de la tarde, perdí dos horas», se queja. Una cantidad similar dejó de ganar también Ricardo, un simpático limpiabotas que trabaja en Sol. «Por culpa de los indignados me tuve que ir de aquí, así que no he podido trabajar y ahora sigue sin venir gente», señala.

El adelanto del cierre ha sido la tónica general para varios comerciantes, como la zapatería Guerrilleros, que cerró una hora antes el sábado, o la tienda de Movistar. «El sábado tuvimos que cerrar antes porque había demasiada gente en la puerta y no entraba nadie», explica Lidia, de la tienda de telefonía, que no ha notado un descenso en las ventas.

Adelantar el cierre
En cambio, otros establecimientos que no se vieron obligados a adelantar el cierre por la avalancha de «indignados» sí han sufrido la falta de ventas por las asambleas del movimiento 15-M. «Las pérdidas se han notado sobre todo por la tarde, especialmente el martes y el domingo», explica Bárbara, de la tienda de moda infantil Du pareil.. au même, que calcula en entre un 15 y un 20 por ciento la pérdida económica. Lo mismo ha notado Piedad en la tienda de complementos SIX, que no tuvo que cerrar ni siquiera el sábado, «pero sí que ha afectado a las ventas, aunque todavía no he podido calcular cuánto». En el caso del bar Arysol, su encargado, Luis, ha acusado las pérdidas en el restaurante «porque los turistas en cuanto ven mucha gente y a la Policía se van, así que se ha notado todos los días».

Con todo, hubo quienes, al menos este año, no han sentido las incomodidades de las aglomeraciones en la Puerta del Sol. El caso más sorprendente es el de uno de los estancos que el año pasado estaba prácticamente integrado en el campamento y este año no ha notado un descenso en las ventas. «Vendíamos como siempre y no tuvimos que cerrar, lo único es que nos preguntaban mucho los extranjeros para saber qué pasaba y los habituales comentaban a ver si iban a acampar o no», explica el estanquero. Tampoco perdieron dinero en la cafetería Europa, en la calle del Carmen, puesto que en esta ocasión ni siquiera han tenido que quitar la terraza. «La verdad es que, comparado con el año pasado, no nos podemos quejar», considera Carlos, uno de los camareros.

Cacerolada exprés
Eso sí, aunque la rutina parecía haber vuelto definitivamente a la Puerta del Sol, como la prima de riesgo española subió hasta los 500 puntos, se organizó una cacerolada en el kilómetro cero. «Mientras la prima sube, nuestros derechos bajan», aseguraban los «indignados» y recordaban que el 14 de mayo se consensuó esta reivindicación en una de las asambleas generales, aunque algunos iban con una cacerola comprada de urgencia en el chino. Al verlos regresar, muchos comerciantes exclamaron con hastío «¿pero no se habían ido?», mientras que otros se estremecieron al pensar que las concentraciones por la tarde se lleguen a convertir en habituales.

 

Cumpleaños con Balance positivo
- El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, expresó ayer su «satisfacción» por la «madurez democrática» demostrada por la sociedad española durante los actos por el aniversario del movimiento 15-M, más allá de algunos grupos «nada representativos» que tienden a utilizar la violencia. Asimismo, destacó el gran trabajo de la Policía, que ha tenido una «actuación muy profesional, prudente e inteligente».
- La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, opinó por su parte que el movimiento 15-M «se ha desinflado» después de un año en la calle porque, dijo, «la mayoría de los españoles son conscientes de que la situación es difícil» y son necesarias «medidas difíciles».