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Los hospitales reciben más diabéticos con alteraciones en su azúcar por Navidad

La Navidad es una época de excesos en todos los sentidos pero, sobre todo, a la hora de comer. Por ello, debemos ser conscientes de los riesgos que asumimos cuando no controlamos las cantidades que comemos. Las personas con diabetes sufren un riesgo mayor ya que los hábitos navideños pueden traer consigo descompensaciones en sus niveles de azúcar.

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    Los hospitales reciben más diabéticos con alteraciones en su azúcar por Navidad
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

29 de diciembre de 2010. 18:02h

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Madrid. 29/12/2010

Durante las Navidades aumentan los ingresos hospitalarios de personas con diabetes por descompensaciones en sus niveles de glucemia (azúcar en la sangre). "Aunque no esté cuantificado estadísticamente, es una realidad que se repite cada año", asegura el doctor Pedro de Pablos, profesor de Medicina y jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Juan Negrín de las Palmas de Gran Canarias.

La mayoría de estos ingresos son de 24 ó 48 horas en urgencias, aunque "a veces se requieren hospitalizaciones más prolongadas", explica el doctor De Pablos. Y es que los excesos resultan mucho más perjudiciales en estos pacientes que en la población sana ya que tienen un trastorno metabólico que les impide regular los niveles de glucemia, que suben después de cada ingesta.

Los problemas no se quedan en el azúcar. Teniendo en cuenta que "ocho de cada diez diabéticos además padecen obesidad", como señala el doctor, un par de kilos cogidos durante estas fiestas además puede elevarles los lípidos y hacerles subir la tensión arterial.

Sin embargo, esto no significa que tengan que pasar la Navidad con grandes sacrificios. Unas sencillas pautas les permitirán disfrutar de platos especiales sin poner en riesgo su salud. El doctor De Pablos explica que lo primero que se debe hacer antes de decidir si se toma un alimento o no es analizar el conjunto del menú, teniendo especial vigilancia con los hidratos de carbono, que son los que luego se convertirán en azúcares.

Por ejemplo, si se toma un primer y segundo plato ligero, en el postre se puede "levantar la mano" y comer algo dulce. Por el contrario, si alguno de los dos platos principales ha sido contundente, lo aconsejable es no tomar postre o decantarse por una pieza de fruta.

La vigilancia constante de las calorías se debe a la importancia que tiene en estos pacientes llevar un control adecuado del peso puesto que su exceso les hace incrementar los factores de riesgo cardiovascular.

Variedad en la mesa navideña
La variedad de alimentos que pueden tomar las personas con diabetes durante estos días es amplia: no suponen ningún problema los mariscos ni los pescados al horno. "Las almejas, la langosta y los langostinos son alimentos con pocos hidratos de carbono y con poca carga calórica.

Si se acompañan de mahonesa, hay que tener cuidado y no tomar demasiada", explica el doctor de Pablos. En cuanto a las carnes, el cordero asado –sin la piel- también resulta una opción muy aconsejable, igual que el pavo. "Únicamente habría que tener cuidado con el relleno si se cocina de esta manera", comenta.
 
Las verduras por lo general no generan problemas a estos pacientes. "Las setas, los pimientos, el cardo y la borraja son alimentos típicos de estas fechas y que se pueden comer con libertad". Mención aparte merecen las patatas, muy ricas en hidratos de carbono, y que pueden tener además muchas calorías según cómo se preparen. "Si se toman fritas, habría que intentar compensar con el resto del menú", advierte este especialista.
 
También merecen especial atención las cremas y salsas, "generalmente con muchas calorías", por contener nata, mantequilla y aceite.

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