Selita Ebanks un ángel pasó por Madrid

Entrevista a la «top» mulata, modelo de Victoria's Secret e imagen de Ron Barceló Gran Platinum

DE ROSA CLARÁ La modelo abrió sus alas en el restaurante Midnight Rose de Madrid
DE ROSA CLARÁ La modelo abrió sus alas en el restaurante Midnight Rose de Madrid

Las mujeres caribeñas se identifican por sus curvas. Son el prototipo de la feminidad clásica, de la Venus de Botticelli, pero hay excepciones. Selita Ebanks es una de ellas. «No encajo en mi familia. De pequeña intentaban que comiera más para marcar mis caderas», explica.
Nació hace 25 años en las Islas Caimán y desde los 17 se prodiga en los desfiles. Un año antes decidió cambiar el paraíso fiscal por sus estudios en Nueva York sin embargo, un cazatalentos la encontró en un parque de atracciones y quedó prendado de su exotismo. «Poco después de entrar en la agencia me llamaron para hacer una prueba. Sólo me pidieron repetir una frase mirando a cámara. Al día siguiente me llamaron para que cogiera un vuelo a Los Ángeles. No me lo creía, era uno de los ángeles de Victoria's Secret».


Musa de Kanye West
Su tez no es ni blanca ni negra, sino tostada. Ése es su rasgo más característico y el que marca la diferencia con las otras «top» que la rodean y con las que jamás creyó que trabajaría. «Gisele Bündchen me recibió en el cuartel general de la firma con una sonrisa, y desde entonces nos llamamos e intentamos quedar a menudo, aunque nuestras agendas no nos lo permiten», asegura con una sonrisa que cautiva a fotógrafos y cámaras. Es esta fotogenia la que le ha llevado a protagonizar «Ranaways», el último videoclip del rapero Kanye West y en el que Ebanks aparece cubierta de barro. No es una película, pero para ella se trata de un gran paso, un trampolín para furturos proyectos: «Estoy muy orgullosa del resultado y he recibido muy buenas críticas. Espero que a raíz del vídeo me ofrezcan papeles interesantes». Como muchas modelos de su generación, aspira a ser actriz y acude a clases para prepararse, aunque tiene los pies en la tierra y sabe que su presente es la moda y, en particular, el próximo desfile de Victoria's Secret para el que reconoce que se da varias sesiones de rayos uva: «Sé que es malo y lo evito siempre que puedo. Sólo lo utilizo para sesiones de fotos y desfiles».

La isleña se ha convertido en la mejor embajadora de su país, desconocido para la mayoría del público: «Cuando vieron mi imagen de ángel se sintieron muy orgullosos de mí. Por fin se hablaba de la isla fuera de ella», comenta.Tiene una larga lista de proyectos, pero cuando le preguntan con qué diseñador le gustaría trabajar, no lo duda. Se le iluminan los ojos al pronunciar el nombre de Alber Elbaz: «Desfilar con una creación de Lanvin es un sueño, espero poder hacerlo pronto». No sabe que el diseñador pasó el lunes por Madrid y se emociona al enterarse : «¿En serio? Ojalá le vea esta noche». La modelo visita Madrid por primera vez para disfrutar del Ron Barceló Gran Platinum y demostrar por qué bailar es una de sus pasiones: «Me encanta la música española y si tengo una buena pareja de baile, no abandono la pista en toda la noche», concluye.