Génova

Lo que está por venir por Ángel del Río

La Razón
La RazónLa Razón

Ignacio González se estrenó ayer como comandante del consejo de Gobierno de la Comunidad, aunque no era la primera vez que pilotaba la nave y ya es un experto en aterrizajes plácidos y otros de emergencia. Rajoy ha parado el primer posible impacto tras la dimisión de Aguirre, para que no hubiera fisuras en el grupo parlamentario de la Asamblea, para que no se despertaran inquietudes en algunos diputados de cuestionar la candidatura de González. Haber permitido esto hubiera sido romper el compromiso último adquirido con Aguirre y permitir una tormenta interna de incalculable consecuencias. Ahora quedan otros momentos complicados que salvar a corto y medio plazo.
El más inmediato será cuando, después de que sea investido presidente de la Comunidad, se ponga manos a la obra para remodelar su gobierno, fundamentalmente cuando tenga que nombrar a la persona que ocupe la vicepresidencia. Ahí están los llamados «esperancistas», del círculo más próximo a la ex presidenta y a González, como Salvador Victoria, Percival Manglano o Pablo Cavero; luego están los más apegados a Génova, a la dirección nacional del partido, entre ellos, Lucía Figar. Supongo que habrá habido, o habrá, un tira y afloja, y es posible que se decida por una persona que, siendo muy afecta a Génova, también forme parte del grupo de los «esperancistas», del estilo de Javier Fernández Lasquetty.
A medio plazo, cuando, inevitablemente, Esperanza Aguirre deje la presidencia del partido en Madrid, se va plantear una sucesión nada fácil si Ignacio González quiere también sustituirla en este cargo, porque me consta que Génova tiene otros planes de futuro. En fin, nos esperan tiempos de incertidumbre y de pasión informativa. De momento, suerte a González, un currante de la política, un valiente en situación nada bonancible.