Roma

Roma revive el fantasma del terrorismo

Un día antes de que dos nuevas manifestaciones de estudiantes recorran las calles de Roma para protestar contra el Gobierno, la capital italiana volvió a vivir horas de angustia al ser hallada una pequeña bomba en un vagón vacío del metro.

Un trabajador de metro encontró la bomba en la estación de Rebibbia, lugar de maniobras
Un trabajador de metro encontró la bomba en la estación de Rebibbia, lugar de maniobraslarazon

El artefacto, que no podía estallar ya que carecía de detonador, fue encontrado por un trabajador de la empresa pública de transportes en una bolsa situada bajo el asiento de un tren que en ese momento se encontraba en la zona de la estación de Rebibbia, donde se efectúan las maniobras.

 El paquete bomba estaba compuesto por dos tubos, cables, pólvora y un mando para accionar su funcionamiento a distancia.

En un primer momento se pensó que tenía capacidad para explotar, por lo que los Carabineros y los bomberos aislaron la zona e iniciaron sus investigaciones para saber qué capacidad explosiva tenía y quién podía haberlo dejado allí. Tras cinco horas de incertidumbre se supo que se trataba más de una advertencia que de un intento de atentado, ya que faltaba el detonador necesario para accionar el dispositivo.

Los artificieros explicaron que se trataba de una «pipe bomb», un artefacto casero que, pese a su pequeña potencia, puede causar una matanza en un lugar cerrado y tan concurrido como un vagón de metro. En este tipo de bomba, la pólvora o el material explosivo utilizado se introduce dentro de un tubo que, al estallar, se convierte en esquirlas de metralla.

El alcalde de Roma, Gianni Alemanno, calificó la situación de «preocupante», aunque cuando se supo que el artefacto era inofensivo subrayó que «las estaciones de metro eran seguras».
Sin embargo, ninguna de estas estaciones, ni siquiera la de Rebibbia, donde fue hallada la bomba, fue cerrada al público, que pudo utilizar el metropolitano con normalidad.

De momento no se sabe quién está detrás del suceso. La Fiscalía Antiterrorismo de la capital italiana está investigando el caso, por lo que ha pedido las cintas del circuito cerrado de televisión de la estación de Rebibbia para intentar obtener más información sobre el origen del explosivo.

Mientras, el susto de la bomba en el metro anticipa la tensión que se espera durante la jornada de hoy en Roma, donde dos nuevas manifestaciones han sido convocadas por los estudiantes, en las que se podrían repetir los episodios de violencia de la semana pasada.