Diez más seis

La RazónLa Razón

Primero fue la Segunda Modernización, luego la Andalucía Imparable, más recientemente la Andalucía al Máximo y ahora Andalucía 10. Según dicen, para borrar los tópicos sobre nuestra tierra. ¿Qué tópicos? ¿Acaso no ha seguido triunfando Enrique Morente en Madrid aún después de muerto? ¿Acaso Lola Flores, Rocío Jurado, Camarón de la Isla, Carlos Cano, Juanito Valderrama, Pedro Lavirgen, Raphael, Pasión Vega, Manolo Escobar, Curro Romero, Antonio Banderas, David Bisbal, María Galiana, Juan Diego, Juan Luis Galiardo, Sergio Ramos, Jesús Navas, Jesús Quintero, Carlos Herrera y un interminable etcétera de andaluces, de las más diversas ramas, no han rendido a medio mundo a sus pies? ¿Acaso la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, o el anterior presidente, Clinton, no habían escuchado maravillas sobre Andalucía y por ello decidieron visitarnos? ¿Acaso la Alhambra, la Giralda, la Mezquita, la Costal del Sol y Doñana, necesitan tarjeta de presentación? ¿O nuestro aceite, nuestro jamón de Jabugo o nuestro marisco? ¿Acaso iconos típicos, que no tópicamente, andaluces como las sevillanas o los toros no suponen una inconfundible seña de identidad de la propia España? No. No nos engañemos ni nos dejemos engañar. Porque esta plataforma, por supuesto muy biotecnológica, y de incierto coste, del que ya una empresa catalana se ha llevado los tres picos del sombrero de Falla (otro andaluz universal), lo único que persigue es el lavado de cara de una capitidisminuida autonomía y un maltrecho Gobierno de la Junta incapaces de explicar que la región siga siendo no la diez, sino la dieciséis de las comunidades españolas. Es decir, la penúltima en niveles de empleo, renta per cápita o rendimiento escolar. Un edificio tan cuarteado que vuelven por tanto a cubrir la fachada con el telón de los eslóganes y las batas blancas. En efecto, todo es muy de laboratorio.