La caída del príncipe Andrés

El príncipe Andrés
El príncipe Andrés

Los escándalos del príncipe Andrés, tercer hijo de la reina Isabel II y Felipe de Edimburgo, le han pasado factura. Dejará de ser el embajador comercial del Reino Unido en el mundo, su principal labor oficial, según informó ayer la BBC. El ex marido de Sarah Ferguson, cuarto en la línea de sucesión al trono, estaba bajo presión para dejar el puesto después de que en los últimos meses se publicara que mantenía relación con figuras controvertidas, como el millonario estadounidense Jeffrey Epstein, pedófilo convicto. También se reveló que había agasajado en el palacio de Buckingham al yerno del ex presidente tunecino Zine El Abidine Ben Ali y que se había reunido con el coronel libio Muamar al Gadafi durante una visita privada a Túnez en 2008. El pasado marzo, recibió el apoyo del primer ministro, David Cameron, y del titular de Economía, George Osborne, para mantenerse en el cargo. Sin embargo, últimamente habían aumentado las peticiones de diputados para que lo dejara ante el riesgo de que perjudicara la reputación del Reino Unido, debido además a su documentada grosería y tendencia al despilfarro.