Grecia echará a la calle a 150000 funcionarios

El Gobierno de Grecia ultima las medidas del nuevo plan de ajuste que debe aprobar para recibir los 12.000 millones que eviten su bancarrota y que pertenecen al primer plan de rescate.

Grecia echará a  la calle a 150.000 funcionarios
Grecia echará a la calle a 150.000 funcionarios

Según los medios locales, el Ejecutivo de Yorgos Papandreu está obligado a reducir los sueldos en el sector público además de recortar hasta 2015 la plantilla en un 25 %, lo que equivale a 150.000 funcionarios. Estos empleados ya no percibirán pagas extras y deberán trabajar más horas, con una semana laboral que pasará de 37,5 a 40 horas. Las medidas incluyen por primera vez en tres décadas un recorte del presupuesto para comprar armamento, que en 2013 bajará en 250 millones de euros, y otros 350 millones en 2014.

El recorte de beneficios sociales y de aportaciones del Estado a las pensiones será de 833 millones este año y de 5.400 millones entre 2012 y 2015, lo que junto con los recortes de salarios y los despidos de funcionarios aumentará el clima de descontento social. Mientras, la maquinaria para que la banca participe en el segundo rescate ya está en marcha. Los ejecutivos de Francia, Alemania, Italia y Holanda se reunieron ayer con representantes del sector para estudiar la contribución de las entidades al segundo paquete de ayudas de 120.000 millones que la UE aprobará previsiblemente entre el 11 y el 12 de julio.

Los más afectados
En Berlín, el ministro de Finanzas se reunió en Fráncfort con responsables de Deutsche Bank, Allianz y Commerzbank, según informó Reuters. En la capital francesa, el presidente de la patronal bancaria gala, Bernard Spitz, asistió también a un encuentro en la sede de Economía. Además, el Instituto de Finanzas Internacionales, que engloba a 400 bancos de todo el mundo, también estaría negociando con las autoridades griegas alternativas a una quita voluntaria y ordenada.

La pasada semana, Angela Merkel y Nicolas Sarkozy llegaron a un acuerdo político para que la banca participe de modo voluntario en el rescate con una fórmula que, previsiblemente, implicará un alargamiento del periodo de pago de los bonos. Las bancas francesas y germanas son los principales acreedores de Grecia.