Navarra

Bildu gobierna: vuelve el miedo

Toma el poder municipal en el País Vasco y, sin condenar a ETA, retira la bandera de España, amenaza al PP y pide la liberación de los presos

El gudari del PP. Carlos García dio su apoyo al PNV para frenar a BIldu ante los insultos de los radicales
El gudari del PP. Carlos García dio su apoyo al PNV para frenar a BIldu ante los insultos de los radicaleslarazon

El mismo discurso, los mismos gestos, idénticos mensajes, insultos a concejales a la salida de los plenos constituyentes –como le sucedió al edil del PP de Elorrio por apoyar al candidato del PNV– vetos a determinada prensa en un alarde de claro reflejo de la «libertad y transparencia» de la que no se cansa de alardear. Bildu gobernará en casi un centenar de ayuntamientos del País Vasco y en 17 de Navarra, y con su llegada –¿o habría que decir regreso?– vuelve un panorama que recuerda a tiempos en los que Batasuna estaba presente en las instituciones, o, más recientemente, Acción Nacionalista Vasca.

Los gritos de «independencia» volvieron a las puertas de los ayuntamientos, donde los alcaldes herederos de Sortu –cuya legalización se pidió en los municipios donde ya gobiernan – bastón de mando en la mano, en algunos casos más que significativos, ejercieron de «directores de orquesta» para sus animadores. Bildu se siente ganador y desde el primer día ha dejado claro su «fuerza» y objetivos, que no son otros que los que ya defendía la ilegalizada Batasuna por su vinculación con la banda terrorista ETA: la denominada «normalización política», la independencia y el acercamiento de presos terroristas, como paso previo a su liberación. Y, como no podía esperarse lo contrario, ni la más mínima alusión a la condena al terrorismo etarra que se ha cobrado más de ochocientas víctimas. Para curarse en salud, un genérico rechazo «a todo tipo de violencia», pero la banda terrorista a un lado, que tampoco era plan de calentar el primer día a buena parte de su «caladero» de electores.

Un aspecto que no puede obviarse es la «complicidad» con que los nuevos batasunos han contado para unos socios preferenciales: los concejales electos del PNV, quienes, por acción u omisión, han permitido que Bildu se haga con no pocas alcaldías, entre ellas, las de San Sebastián. A cambio, el partido de Íñigo Urkullu también tendrá más poder gracias –casi otro centenar de ayuntamientos– al «intercambio» de apoyos con los sucesores de Sortu. Pero, de forma sorprendente, en el municipio vizcaíno de Lanestosa, los dos ediles del PSE respaldaron al candidato de Bildu a la alcaldía. La reacción de los socialistas fue inminente al exigir la devolución de esas actas.

Ejemplos relevantes de todo ello fue lo sucedido en San Sebastián y Lizarza. En la capital donostiarra, el nuevo regidor, Juan Carlos Izaguirre, salió a las puertas del ayuntamiento para celebrar su elección con el centenar de seguidores que no paraban de gritar «independencia». Dentro, destacados dirigente de la autodenominada izquierda abertzale, como Joseba Álvarez, seguían complacidos con el transcurrir de la sesión y con cómo el PNV allanó el camino del candidato de Bildu.

De nada sirvieron los llamamientos de los portavoces del PSE y del PP para que el nuevo alcalde condenase el terrorismo etarra si realmente quería gobernar para todos los donostiarras. Como si no fuese con él, Izaguirre volvió a la tan manida frase de condenar «todo tipo de violencia». Si alguien esperaba un gesto más allá, ayer se disipó todo tipo de dudas.

Más revelador todavía fue lo sucedido en Lizarza, donde Bildu gobernará sin ningún edil en la oposición. En la balconada del consistorio se retiró la bandera española , y, para que todo transcurriera con «transparencia», vetaron la presencia de periodistas en el Pleno. Como en los viejos tiempos.

Tampoco se olvidó Bildu del PP. Su cabeza de lista al Ayuntamiento de Vitoria, Kike Fernández de Pinedo, aprovechó la presencia de Mariano Rajoy en la investidura de Javier Maroto como nuevo alcalde la capital alavesa para advertirle de que el PP «debe jugar un importante papel» en la resolución del «conflicto político». Rajoy lo tiene claro: Bildu no debe estar en las instituciones mientras ETA exista. Y la banda sigue ahí.


EL DATO
Más de 1.000 millones para la apuesta de ETA

-Bildu puede llegar a gestionar más de mil millones de euros a través de los ayuntamientos del País Vasco y Navarra. Las mayorías absolutas que ha logrado en 89 localidades de Guipúzcoa, Álava, Vizcaya y la Comunidad Foral pondrán en sus manos al menos 404 millones de euros a través de los presupuestos, cifra a la que pueden sumarse otros 600 millones correspondientes a municipios en los también gobernará. De hecho, los presupuestos del Ayuntamiento de San Sebastián ascienden a 393,7 millones. Bildu concentrará su poder en el territorio histórico de Guipúzcoa, donde ha logrado mayoría absoluta en 44 ayuntamientos que suman 258,3 millones de euros de presupuesto municipal. En la provincia, la coalición gobernará en importantes municipios como Mondragón (33 millones de euros de presupuesto en 2011), Hernani (24,3), Ordizia (24) y Azpeitia (19,8), entre otros. En Vizcaya, bastión del PNV, gestionará más de 100 millones, en las 24 localidades donde gobernarán con mayoría absoluta, mientras que en Álava la cantidad supera levemente los 23 millones para llevar adelante sus proyectos en siete municipios.