El Gobierno acepta desvincular la subida de los salarios del IPC

Merkel terminó por convencer a Zapatero. El IPC dejará de ser referencia para los incrementos salariales.

Angela Merkel y José Luis Rodríguez Zapatero estuvieron juntos sólo  seis horas en España, pero calaron hondo en el Gobierno
Angela Merkel y José Luis Rodríguez Zapatero estuvieron juntos sólo seis horas en España, pero calaron hondo en el Gobierno

 Los sindicatos y la patronal prácticamente tienen ultimado un acuerdo sobre la reforma de la negociación colectiva. Los trabajos están tan avanzados que no necesitarán agotar el plazo impuesto por el Gobierno, que expira el próximo 18 de marzo, para legislar en ausencia de consenso, confirman a LA RAZÓN fuentes de la negociación. Sin embargo, este acuerdo no impedirá que, al final, el Ejecutivo legisle sobre los salarios y sobre cómo se aumentan año tras año. La decisión de los agentes sociales de no incluir en su diálogo la estructura salarial y las fórmulas para revisarla, así como la supresión o no de la ultraactividad de los convenios, forzará al Gabinete de Zapatero a decidir sobre estas materias.


Más flexibilidad
En este contexto, el Gobierno prepara ya su reforma, en la que incluirá las propuestas de la canciller alemana de no referenciar la subida de las retribuciones a la inflación y de eliminar las cláusulas de revisión salarial de los convenios. En estos momentos, el 45% de los trabajadores con convenio registrado en 2010, unos 3,3 millones de personas, cuentan con cláusula de revisión salarial. No obstante, esta cifra aumentará cuando se terminen de inscribir los 1.500 convenios pendientes de hacerlo, correspondientes al año pasado.

El Ejecutivo desea introducir grandes dosis de flexibilidad en la legislación en materia de negociación colectiva. Por eso referenciará por ley la evolución de las retribuciones salariales a las condiciones del momento de cada empresa, según confirman a LA RAZÓN fuentes gubernamentales. De tal manera que en unas compañías los aumentos salariales estarán vinculados a la productividad, en otras a los beneficios... De esta manera, el Gabinete de Zapatero recogerá las líneas generales del pacto de competitividad de Merkel, que se votarán en una primera vuelta en el eurogrupo el próximo 11 de marzo.

La Moncloa recuerda que el elevado nivel de endeudamiento español se debe al diferencial de inflación mantenido por nuestro país durante años con la Eurozona para justificar esta medida. Por tanto, considera prioritario evitar esta indiciación de la economía española. Este cambio de revalorización de las nóminas tendrá su fiel reflejo con el tiempo en el resto de los conceptos que hoy en día se referencia a la evolución de los precios. Por ejemplo, las pensiones se revalorizan cada año en función de la inflación prevista. En el caso de que los precios hayan crecido de noviembre a noviembre más de lo estimado, se activan las cláusulas de revisión salarial y los pensionistas reciben esa desviación del IPC en enero del año siguiente transformada en paga extra, según establece el Pacto de Toledo.

Expertos consultados por este diario apuestan por referenciar los incrementos de las pensiones a la evolución de la economía del país. Si el PIB experimenta crecimientos negativos, como ahora, propugnan congelar las nóminas de los jubilados. Por el contrario, en etapas de bonanza estas prestaciones subirían en la misma proporción que lo hiciera la economía.

Además de cambiar la metodología de aumento salarial, el presidente está dispuesto a dar prevalencia a las circunstancias de la empresa sobre los convenios sectoriales. Así, una compañía podrá acordar condiciones inferiores para sus trabajadores a las establecidas por los convenios sectoriales, algo que, en este momento, no ocurre.

El Gobierno se encontrará de frente a los sindicatos en su voluntad de legislar en estos dos puntos de la negociación colectiva. Fuentes sindicales consideran de «ignorantes» referenciar los aumentos salariales a la productividad. Como botón de muestra, ejemplarizan con la situación actual. En plena crisis económica, la productividad de las empresas sube, como consecuencia del adelgazamiento que sufren las plantillas, advierten estas mismas fuentes.

Pese al rechazo frontal de las centrales sindicales, José Luis Rodríguez Zapatero llegará a la cumbre europea del 24 de marzo con los deberes hechos. En esa jornada, la Eurozona dará definitivamente el visto bueno al plan de competitividad, auspiciado por Angela Merkel y su aliado Nicolas Sarkozy.