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El Consejo de Enfermería estudia emprender acciones legales contra el gerente del Gregorio Marañón

El organismo defiende que en una Unidad de Neonatología no puede haber personal no cualificado y pide un periodo de formación previo

  • El Consejo de Enfermería estudia emprender acciones legales contra el gerente del Gregorio Marañón
    El Consejo de Enfermería estudia emprender acciones legales contra el gerente del Gregorio Marañón
  • Los enfermeros piden depurar todas las responsabilidades por la muerte de Rayán
    Los enfermeros piden depurar todas las responsabilidades por la muerte de Rayán

Tiempo de lectura 4 min.

16 de julio de 2009. 13:33h

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16/7/2009

El Consejo General de la Organización Colegial de Enfermería podría emprender acciones legales contra el director gerente del hospital Gregorio Marañón, Antonio Barba, por sus "inmorales e indecentes" palabras. Con estos adjetivos, se refirieron a las declaraciones en las que Barba calificaba de "terrorífico error" profesional el hecho que motivó la muerte de Rayán, el bebé prematuro de la primera víctima de Gripe A en España y que murió el pasado lunes en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del citado centro médico. Respecto al trabajo en las Unidades de Neonatología, este   organismo defendió que no puede haber personal no cualificado y solicitó un periodo de formación previo en estos trabajos "alto riesgo".  
   De esta forma, el presidente del Consejo de Enfermería, Máximo González Jurado, explicó en rueda de prensa que estudiará junto con sus expertos jurídicos iniciar algún procedimiento contra barba "no por su gestión sino por sus manifestaciones". Y es que aseguró que   sus declaraciones sólo pueden ser hechas "de forma tan categórica por   un juez y tras concluir una investigación". Del mismo modo, insinuó que, de haber sido un error médico y no provocado por una enfermera, no hubiera hecho estas declaraciones de forma tan rápida.  
   Ante las posibles consecuencias jurídicas que puedan derivarse de la investigación de este caso, González Jurado señaló que hace nueve  ños hubo un "caso gemelo" en Canarias. Allí, una enfermera "con amplia experiencia profesional" cometió un error similar y lo   reconoció ante un juzgado. En ese caso, la profesional fue condenada 
a un año de prisión y a tres de inhabilitación. Esto demuestra, a su  uicio, que "no es un hecho excepcional" y, por tanto, se debe trabajar para "minimizar cualquier riesgo" propio de una actividad sanitaria como ésta. No obstante, en el caso de la enfermera del   Gregorio Marañón --que se encuentra en tratamiento psicológico y psiquiátrico--, pidió esperar a la investigación y acogerse a la presunción de inocencia.  
   Como primera medida, el Consejo General de la Organización Colegial de Enfermería ya se ha puesto en contacto con la Comunidad de Madrid para obtener información sobre la situación actual de esta unidad y sobre el sistema de contratación del centro. Y es que la joven tenía un contrato temporal que, "aunque es legal, no se la   puede contratar por lista". Asimismo, lamentó que la proporción deenfermeras por cada mil habitantes es muy dispar entre las comunidades autónomas y que, a nivel nacional, está muy por debajo de la media Europea.     
   Pero el Consejo General de la Organización Colegial de Enfermería no ha sido el único organismo en criticar las palabras del director gerente del Gregorio Marañón. El sindicato de Enfermería SATSE también exigió hoy una "contundente rectificación pública" de Antonio Barba por las "desproporcionadas calificaciones".   
   Según este sindicato, al hablar de "terrorífico error" se ha sometido a su compañera y a toda la profesión a "un linchamiento público injusto", ya que "antes de acusar a nadie, debe hacerse una investigación en la que se esclarezca lo sucedido, responsables y   circunstancias". Además, aprovecharon la ocasión para exigir "el cese inmediato de la temeraria rotación de enfermeras que, a día de hoy, se mantiene en ese centro hospitalario". 
   Máximo González Jurado también se refirió a los profesionales de Enfermería que trabajan en la Unidad de Neonatología de un hospital. Sobre ellos, aseguró que deben estar debidamente cualificados para practicar actividades de "alto riesgo", como la que provocó la muerte   del pequeño Rayán. En este sentido, advirtió de que "cuando las   enfermeras salen de la facultad tienen toda la responsabilidad de sus actos", pero "sólo están preparadas para ofrecer unos cuidados generales y, por tanto, no pueden dar seguridad clínica en actividades de alto riesgo", como las que implica la atención a   recién nacidos.  
   De hecho, aseguró que "si por él fuera", un enfermero recién graduado no pasaría a estas unidades sin haber recibido una formación previa. No obstante, no quiso hacer alusión directa a la enfermera en cuestión del Gregorio Marañón, que tenía 22 años, dos años de ejercicio como enfermera y tan sólo un día de trabajo en la Unidad de   Neonatología.  
   Para dicha formación, González Jurado explicó que es necesario que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud termine de desarrollar la especialidad de Enfermera Pediátrica y otras que recoge la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias. En este punto, también reivindicó un periodo de residencia, similar al del   sistema MIR en los médicos, que permita a los enfermeros hacer prácticas antes de iniciar su etapa profesional. Finalmente, este presidente del Consejo de Enfermería definió lo sucedido como una "tragedia griega" que va a "suponer un punto y a parte para todo el   mundo de la Enfermería".    

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