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La presidenta de los colegios privados pide más implicación en las tareas docentes

«El poder político influye demasiado en la educación»

  • «El poder político influye demasiado en la educación»

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22 de noviembre de 2008. 23:53h

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23/11/2008

madrid- La presidenta de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), Isabel Bazo, denunció ayer, en el marco del X Congreso Católicos y Vida Pública «Cristo, la Esperanza Fiable», que organizan la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y la Fundación San Pablo- CEU, la excesiva presencia del poder político en la educación. Durante la mesa redonda «Educación y cultura para la esperanza» criticó la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y recordó que «la escuela no es una burbuja, todos estamos implicados en la tarea de educar. Los jóvenes conforman el presente y el futuro de una nación». Además, pidió a los católicos que aporten «su testimonio y su esperanza contra el nihilismo y la indiferencia imperantes en la sociedad». «Quien tiene la educación domina la sociedad. Los partidos políticos a través de leyes y de decretos están transformando la sociedad, haciéndola llegar a grandes cotas de desesperanza», sentenció Bazo. Involucrar a los laicos En este sentido, el profesor honorario de la Universidad Católica de Santiago, Habib Chamoun añadió que «se necesitan nuevos métodos» para hacer llegar la fe y la esperanza a los jóvenes. «No podemos dejarlo todo en manos de los sacerdotes, los laicos debemos estar involucrados», añadió. El profesor mexicano de origen libanés ha indicado que es posible difundir el catolicismo desde un terreno «profano» como es el mundo de los negocios. «Imparto cursos de negociación en todo el mundo. En mi último libro ¿Negociando como un fenicio¿ incluyo varios pasajes de la Biblia que muestran una filosofía de negocios muy coherente con una buena filosofía de vida». Además, Chamoun destacó la presencia del cristianismo en el Líbano desde sus inicios: «Jesús pensó en los fenicios como personas abiertas a la palabra de Dios». El secretario general de la Universidad Rey Juan Carlos, Andrés Gambra Gutiérrez, advirtió, durante el coloquio, que desde los «laboratorios de pensamiento» se pretende «relegar al cristianismo a un lugar marginal». Según Gambra, se busca sustituir la esperanza en Dios por una «fe en el progreso, en el advenimiento de un mundo secularizado, el reino del hombre». Fracaso post moderno Por su parte, el periodista y escritor José Javier Esparza se aventuró a anunciar «el fracaso» del mundo posmoderno, «fundamentado en esperanzas terrenales». Según Esparza, la desesperanza ha ocupado tanto el orden político como el cultural. «Si Dios no existe, nada tiene sentido. Todo está permitido», agregó. También subrayó la importancia de la educación y la cultura para recuperar la esperanza, ya que «son el mejor terreno para la reconquista». El vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española y decano de la Facultad de Económicas de la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Giménez Barriocanal, pidió a los católicos que promuevan en la economía valores como «la austeridad, el trabajo y la honradez». Asimismo, subrayó la importancia de la libertad frente a otros recursos. Así, dijo que si se piensa continuamente en el dinero «no se puede ser libre». Por otro lado, el director de Investigación de la Institución Universitaria de la Compañía de Jesús, José Manuel Martín, afirmó que «parte del origen de la crisis está en el corazón humano. La respuesta es llevar a Cristo al hombre. Sólo un encuentro con Cristo muerto y resucitado puede cambiar el corazón del hombre», agregó.

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