El PP hará un gran acto político para alzar de nuevo la bandera de la Constitución

La Razón
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La reforma de la Constitución fue uno de los mantras del discurso de oposición del PP la pasada Legislatura, aunque en la campaña de las generales descafeinaron esta causa, dentro de un mensaje centrado en el eslogan de los «problemas reales» de los ciudadanos. Aun así, figura entre los compromisos electorales del partido. La crisis se ha llevado por delante prácticamente todo, reduciendo el discurso de oposición a poco más que la economía. Pero el 30 aniversario de la Carta Magna, que coincide con el de la aparición de las Nuevas Generaciones (NNGG) del PP, será aprovechado por Génova para alzar de nuevo la bandera constitucional. Con tal fin, organizará un gran acto político que, según la secretaria general, María Dolores de Cospedal, servirá para transmitir «confianza, esperanza e ilusión» en el futuro. La economía, no obstante, continuará siendo el ariete principal de los populares para desgastar al Gobierno. Hasta el punto de que las juventudes celebrarán su cumpleaños con una campaña contra la gestión por parte del Ejecutivo de eso que se ha acuñado como la crisis de la «economía real». Habrá actos sectoriales por toda España y FAES, por cierto, colaborará en algunos de los eventos. La organización juvenil servirá también de instrumento para que el PP saque pecho en Navarra. La próxima semana presentará su gestora en la Comunidad Foral, según confirmaron ayer Cospedal y el presidente de NN GG, Ignacio Uriarte. Antes, este viernes, a las 11 de la mañana, tendrá lugar en un hotel de Pamplona la primera reunión de la comisión constituyente del PP navarro, encabezada por el senador José Ignacio Palacios. La primera prueba electoral para esta nueva organización regional serán las elecciones europeas del próximo año. Después de haber estado rondándola como si fuera el «mirlo blanco» para superar la crisis con UPN, la dirección popular admite ya que está defraudada con el papel de la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, durante el proceso de ruptura del acuerdo con el partido de Sanz. «Ha intentado quedar bien con todo el mundo, y eso es imposible», asegura un «notable» con mando en Génova.