MENÚ
viernes 18 octubre 2019
12:37
Actualizado

Siempre a la sombra de Paul Auster, su marido, publica «Elegía para un americano», novela en la que indaga en los entresijos familiares de la sociedad estadounidense

«El ser humano sería muy extraño si no tuviera secretos»

siri hustvedt / escritora

Tiempo de lectura 4 min.

15 de enero de 2009. 01:24h

Comentada
15/1/2009

De camino a casa de Siri Husvedt (Minesota, 1955) no puedo evitar pensar si me cruzaré con alguno de los personajes de los libros de Paul Auster (Nueva Jersey, 1947). Muchos de ellos viven en Brooklyn. Su casa se sitúa entre dos avenidas, una de ellas es muy transitada y en la otra apenas hay gente. Una vez que se llega al número de la calle donde viven, como ella dice, sólo hay que subir unos peldaños. Son los doce escalones que separan a estos dos escritores del resto del mundo. Hago sonar el timbre e inmediatamente ella abre la puerta. Sonríe. En la entrada, hay unas botas negras que parecen suyas y otras que imagino que serán de su hija, Sophie (1987). Ella está descalza. Le pregunto si quiere que me quite las botas (mucha gente en Nueva York suele pedirte que lo hagas cuando entras en sus viviendas con el parqué perfectamente barnizado). «No, no hace falta. Es que simplemente me gusta estar así», contesta. Años de escritura Siri Hustvedt habla de la manera en que escribe sus libros: de forma pausada. Viste una camisa de rayas blancas y azules a juego con unos pantalones, chaqueta y calcetines también azules. Bebemos agua. Y nos sentamos en unos sillones verdes que hay entre una mesa rentagular al lado de la cocina y otros asientos al lado de unos grandes ventales que dan a la calle. Entra mucha luz. Y empieza la entrevista, la excusa es su último libro «Elegía para un americano» (Anagrama). Siri Hustvedt comienza este trabajo con el descubrimiento de dos de sus personajes de una nota entre los documentos de su padre que acaba de fallecer. Él es psiquiatra y ella, escritora. Y acaban de saber que escondía secretos que no saben si se atreven a averiguar. -¿Los secretos y el lado oscuro de las personas son más difíciles de aceptar cuando se trata de los seres queridos? -Creo que depende del secreto que sea. Todo el mundo los tiene. Un ser humano sería muy peculiar si no tuviera secretos. Creo que es la naturaleza de estar vivo. -Esta historia arranca por una casualidad. ¿Cree en el destino? -Es por una pequeña casualidad, pero, como dice Inga, la protagonista, «si no hubiese querido que lo viéramos, lo hubiese destruido». No creo que la gente esté predestinada. Pienso que tomamos decisiones y de alguna forma creamos nuestra propia vida. Y otras veces, no. Todo el mundo está sujeto a ciertos accidentes. Pero mi decisión de venir a Nueva York en 1978 e ir a la Universidad de Columbia ha tenido un gran significado en mi vida. -¿Se encuentra con los personajes o están planificados? -No, no todo está planeado. Trabajo de una manera en que los personajes se encuentran conmigo. Tengo que conocerlos antes de escribirlos. Si no, no sería divertido. No tendría que descubrir lo que pasa. Pero pensé que estaba escribiendo una fuga (en el concepto musical). -Usted ha reconocido que escribe porque lo necesita para vivir. -La vida no es algo que podamos calcular o predecir, y me parece muy interesante que haya gente que necesita escribir o hacer arte. La verdad es que la mayoría de los escritores no lo hacen por dinero, simplemente porque lo tienen que hacer. -¿Tienen las mujeres una manera especial de escribir? -Es algo en lo que he pensado. Creo que hay cierto estilo masculino y femenino, pero que no pertenecen necesariamente a un hombre o una mujer. Por ejemplo, alguien como Henry James sería una mujer y alguien como Gertrude Stein sería un hombre. -¿En este libro tiene Max algo del señor Paul Auster, Inga, de la señora Siri Hustvedt y Sonia, de Sophie? -Bueno, sí. También hay partes que no lo son. Por ejemplo, el carácter de Max no es como el de Paul, pero sí coinciden en su papel de escritores famosos. -Su marido y usted son escritores, ¿es esta casa la ficción y la realidad conviven a diario? -Creo que sí. Obviamente, Paul y yo escribimos durante el día, cenamos y tenemos otras ocupaciones. Llevamos casados 27 años. Escribimos desde el principio y somos el primer lector del trabajo del otro. Así que conocemos nuestras escrituras bastante bien. -¿Tienen algún sitio de la casa que sea neutral y no se pueda hablar de libros? -No, no hay ningún lugar prohibido. No siempre queremos hablar de lo que hacemos. A veces, simplemente deseas no compartirlo. -Por qué tarda años en escribir sus libros? -Si pudiera hacer una novela en ocho meses... Por ejemplo, «Todo cuanto amé» (2003) la escribí cuatro veces. Y el último borrador lo hice en ocho meses. Necesito tiempo para entender lo que estoy haciendo. Por ejemplo, cien páginas me llevan un año. Desde que terminé «Elegía para un americano», llevo alrededor de un año en una memoria de no ficción sobre neurología, migrañas, sobre el misterio de mi propia neurología. Y son unas 170 páginas. Y ya he terminado. Así, quizá, es como trabajo, simplemente viene a mí. -Usted tiene un blog en el «New York Times» con este título, ¿por qué le interesan tanto las migrañas? -Es simplemente porque las padezco. Y una vez que te interesan ciertas cosas, te llevan a lugares muy interesantes. He leído acerca del psicoanálisis desde que estaba en la escuela secundaria. Es un estudio acerca de quién son realmente las personas, cómo estamos hechos. -¿Cuáles fueron sus lecturas de jueventud y cuáles recomendaría ahora? -Bueno, leo un libro al día, unas tres o cuatro horas diarias. Muchos de no ficción, también de ficción, cuando era niña, novelas inglesas del siglo XIX como Dickens, Austen, los rusos, todos los escritores famosos que se puedan imaginar. También, filosofía, lingüística, siempre vuelvo a Freud, que es muy importante para mí, Kierkegaard. Los libros se vuelven parte de ti y forman parte de tus recuerdos. a Torres Ruiz New York Correspondent marta.torres.ruiz@hotmail.com 1-347-733-4775 La Razón Newspaper www.larazon.es

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs