Eurovisión se hipoteca

La representante de Ucrania ha dejado su piso en manos del banco para pagarse el viaje. San Marino no participará por problemas de financiación. 

Eurovisión  se hipoteca
Eurovisión se hipoteca

Haga una lista de los motivos por los que hipotecaría su casa: una deuda familiar, un máster para su hijo, participar en Eurovisión... ¿Participar en Eurovisión? Svetlana Loboda lo ha hecho. La recesión ha castigado hasta tal punto a los países participantes en el Festival que la representante ucraniana se ha visto obligada a hipotecar su apartamento para estar en Moscú. Loboda cambió el título de su canción «Sé mi Valentino» por el de «Yo soy tu chica anticrisis» para arrancar algún que otro punto del jurado, y ahora el eslogan se ha vuelto contra ella. La cantante ha aclarado que su equipo está pasando «serias dificultades» económicas y, aunque no ha dado cifras concretas, se ha visto obligada a pedir ayuda a sus fans a través de internet, con número de cuenta incluído, para recaudar fondos. Y todo para presentar una espectacular performance que incluye lo que ha denominado «máquina infernal», un artilugio en forma de rueda con elementos pirotécnicos y lumínicos de última tecnología y que se está fabricando en Hong Kong.En caso de vencer –está entre las favoritas– puede que sus paisanos se tengan que enterar del triunfo a través de la radio o de internet. Tal es la deuda que acumula la televisión pública de Ucrania, que a fecha de hoy está en el aire que pueda retransmitir el festival. El vicepresidente de la cadena, Roman Nedzelskiy, ha reconocido que «ni tan siquiera tenemos dinero para pagar el viaje del comentarista».Si gana, Loboda tampoco lo tendrá fácil para superar sus deudas. La UER (Unión Europea de Radiodifusión), encargada de organizar el Festival, ha anunciado que suprimirá la gira europea de promoción con la que se agasajaba al vencedor del certamen.Derroche rusoLos números rojos también han contagiado a San Marino que no participará en esta edición de Eurovisión por ajustes en la financiación. También han estado a punto de dejarlo Letonia y Lituania. Ninguno de los dos estaba dispuesto a pagar el canon por participar 150.000 y 72.000 euros, respectivamente.El único país que se salva del recorte presupuestario es Rusia, el anfitrión. La maquinaria propagandística de Putin funciona a pleno rendimiento para ofrecer la imagen más turística del país, pero también una exhibición ante sus ex repúblicas. Así, desde hace un mes un centenar de operarios trabaja a destajo en el pabellón Olimpiyski de Moscú para levantar el que será el escenario más caro y grande de la historia del concurso. El despliegue de seguridad no se queda atrás: más de 8.500 agentes de la policía garantizarán la buena marcha del evento.

Las divas, al rescate del festivalA la espera de que se confirme que la actriz Mila Jovovich presentará Eurovisión el 16 de mayo, el festival busca quitarse de encima la «caspa» que ha acumulado en los últimos años. La prueba: primera vez en diez años que no habrá ninguna «drag-queen» sobre el escenario. A cambio, los países apuestan por divas de la canción, como la francesa Patricia Kaas o Noa, que irá por Israel. La última en sumarse ha sido Dita Von Teese, la ex de Marilyn Manson, que se desnudará durante la canción alemana para evitar el último lugar que cosecharon el año pasado. Contra todas ellas, por España, Soraya. Y para el deleite de las jovencitas, volverá un divo, el Bisbal griego Sakis Rouvas, que quedó tercero en 2004.