Hamilton campeón en el último suspiro

El inglés logró el título después de conseguir el quinto puesto en la última curvaMassa ganó la carrera y fernando alonso terminó en segundo lugar.

La Razón
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La mala suerte persigue a Felipe Massa. Cuando lo tenía todo para ganar, cuando el título ya estaba en su bolsillo, un golpe de mala suerte le devolvió a la cruda realidad. La inmensa fortuna fue para Lewis Hamilton, que logró el campeonato en la última curva, sí, en el último suspiro, cuando en Ferrari ya daban saltos de alegría. La carrera más alocada de los últimos tiempos tuvo un final inesperado. Massa hizo lo único que podía hacer, ganar la carrera. Hamilton apuró sus opciones hasta el final. Conservó tanto que se complicó mucho las cosas. A falta de tres curvas para el final, Massa era campeón. Pero llegado el último giro, Hamilton superó a Timo Glock y consiguió la quinta plaza, un lugar que le daba los puntos necesarios para ser campeón.

El Gran Premio de Brasil pasará a la historia por la cantidad de incertidumbres que sembró hasta el último segundo. La carrera em- pezó con sobresalto porque tres minutos antes de que arrancase, la lluvia apareció y todos los equipos debieron sustituir los neumáticos antes de dar la salida. Cuando el semáforo apagó sus luces, el orden de la carrera no cambió demasiado. Massa arrancó muy bien, pero sus rivales también lo hicieron perfectamente.

Hamilton mantuvo el tipo y desde ahí empezó su particular calvario. El brasileño siempre tuvo en su mano el control de la carrera, pero en el caso del británico, estuvo apartado del título durante muchas vueltas. Conservó demasiado y debió arriesgar más de la cuenta en alguna ocasión. Cuando habían pasado diez vueltas, la pista se secó y empezó el caos de entradas y salidas de «bo- xes». Hamilton se encontró con la oposición de Sebastian Vettel mientras que Alonso y Raikkonen aprovecharon el desconcierto para auparse hasta la segunda y tercera plaza.

La prueba continuó y el de McLaren parecía que lo tenía todo bien atado. El final se acercaba y Hamilton mantenía la cuarta plaza, un resultado que le convertía en campeón. Pero de nuevo, la suerte quiso ponerle a prueba y el cielo se nubló completamente. La lluvia volvió a ser protagonista y los primeros clasificados debieron cambiar sus ruedas. Los favoritos lo hicieron así, pero otros pilotos, que no tenían nada que perder, decidieron seguir adelante con ruedas de seco. La clasificación dio un vuelco y de repente Hamilton se encontró en la sexta plaza, fuera del título. Sebastian Vettel, que llevaba motor Ferrari superó al inglés y eso le hundió más todavía. La agonía empezaba y sólo restaban seis curvas para el final. Para entonces Massa ganaba la carrera y a Hamilton sólo un milagro le podía salvar. Pero se produjo. Apuró tanto sus opciones que en la última curva se encontró con Timo Glock, que en ese momento ocupaba la quinta plaza gracias a su arriesgada decisión de seguir en carrera con gomas de seco. El McLaren llevaba neumáticos de agua y resultó fácil adelantarle. En ese instante, cuando en Ferrari ya daban saltos de alegría pensando que Glock era un doblado, Hamilton conseguía alzarse hasta el quinto y por tanto proclamarse campeón.

Fue el final más apretado en la historia de la F-1. El piloto de McLaren arregló su particular desaguisado en la última curva. Massa ganó la carrera y durante 38 segundos mantuvo la radio de su coche abierta a la espera de que su ingeniero le comunicara la posición de su rival. Perdió el título mundial y Lewis Hamilton hizo historia.