Kosuth crea con Borges Cortázar y Onetti un «hipertexto»

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MADRID- Porque el arte necesita objetos, cuadros, esculturas, vídeos, instalaciones,... De no ser así, Joseph Kosuth sólo escribiría. O nombraría las cosas con el dedo. Son las exigencias del arte conceptual llevado hasta sus últimas consecuencia: la máxima síntesis hasta hacer del artefacto artístico una palabra de tres letras. «Arte». Junto a la fotografía de una silla y su definición del diccionario puso la misma silla, la «verdadera». Son tres sillas. Es una vieja obra de 1965 con la que definió su lenguaje.

Ahora prepara para La Casa Encendida «Al Fin Creí Entender (Madrid)» basada en una serie de fragmentos de textos de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Juan Carlos Onetti. «Son tres escritores que dan la clave de lo que me interesa», dice Kosuth. Los textos que ha utilizado tienen una clara marca en estos autores. «Lo que he hecho –dice Kosuth– ha sido utilizar fragmentos de tres novelas y construir un cuarto texto con un significado propio».

Inventor de significados

Kosuth ha utilizado «El Aleph», de Borges, «Rayuela», de Cortázar, y «El Astillero», de Onetti, por la «coloración» de estos textos. «Mi aportación reside en el significado extra que yo añado, un hipersignificado», dice. En el edificio de La Casa Encendida están instalando ahora frases como «Los recuerdos sólo pueden cambiar el pasado menos interesante», «Qué más. No hay nada», «Todo me fue dilucidado aquel día», «Acaso las historias que he referido son una sola historia» o «La mejor definición que he oído nunca –dijo Oliveira». «El artista genera siempre significados, antes que formas y colores. Cómo se ha hecho la obra es lo menos importante. Todos trabajamos con palabras de los demás».

La obra de Joseph Kosuth, que irrumpió con fuerza en los años sesenta, fue vista como un «superminimalismo» porque una obra de arte «siempre tiene que ver con un objeto, aunque esté reducido a los mínimo». «Cuando yo empecé, era todavía un momento en el que los artistas iban con corbata y las obras de arte se colgaban en los salones, encima del sofá. Yo tuve problemas de comprensión y mi obra fue tachada de radical».

Kosuth, que en aquellos años se opuso a la guerra de Vietnam y realizó obras de denuncia, cree que el arte todavía está marcado por los políticos y los negocios, que quieren beneficios a corto plazo. La Casa Encendida presenta también la muestra «Located Work», inspirada en el método de Kosuth, con Mario Aguirre, Alexander Apóstol, Busto Bocanegra, Sandra Gamarra, Hisae Ikenaga y Ximena Lara.

El director de La Casa Encendida, José Guirao, ha anunciado un tercer proyecto con motivo del trabajo de Joseph Kosuth y que será la publicación en castellano, dentro de unos meses, de los escritos teóricos de Kosuth, traducción que sólo se había llevado a cabo en los años setenta en Venezuela.