Debate de investidura

La falta de disciplina de voto y sus consecuencias

La Razón
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La libertad de voto provocó situaciones insólitas. Por ejemplo, en la primera votación del párrafo 61, Jaime Mayor Oreja fue el único español que votó en contra del apartado que proponía una mayor concienciación pública sobre el derecho a la salud genésica y sexual. La segunda votación, en la que se sometía a los eurodiputados a la necesidad de facilitar métodos anticonceptivos para prevenir embarazos no deseados y abortos ilegales, fue secundada por el propio Mayor Oreja, la ex ministra Pilar del Castillo, Fernando Fernández Martín, Luis Herrero, Carlos Iturgaiz, José Javier Pomés y José Ignacio Salafranca. Otro de los polémicos artículos es el 166, sobre la legislación «en materia de voluntad manifestada en vida para garantizar que el convenio de Oviedo sobre derechos humanos y Biomedicina serán tomados en consideración los deseos expresados anteriormente» por el paciente. Algunos interpretaron que detrás de este texto estaba la eutanasia, otros creyeron que hablaba de donación de órganos. Por si acaso, todos votaron en contra menos Íñigo Méndez de Vigo, según consta en la documentación de la Cámara.