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El juez de menores de Granada critica la falta de autoridad sobre los jóvenes, «que tienen todos los derechos» ¿ «Es un absurdo que un cachete se considere maltrato»

«Los padres son esclavos de los hijos»

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Tiempo de lectura 2 min.

08 de marzo de 2009. 02:51h

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8/3/2009

Córdoba- Sin hacer gala de esa «corrección política» que tanto critica, Emilio Calatayud, juez de menores de Granada, popular por sus sentencias ejemplares, repasó ayer las cuestiones más controvertidas que afectan a nuestros jóvenes. Para el juez, en 30 años de democracia «hemos pasado de ser esclavos de nuestros padres a serlo de nuestros hijos. Y los menores, de no tener ningún derecho, a tenerlos todos». Calatayud realizó estas afirmaciones durante el 34 Congreso de Fapace (Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Fomento de Centros de Enseñanza), que se celebró este fin de semana en Córdoba bajo el lema «La familia, el lugar de la esperanza». Así, se refirió a la supresión del segundo párrafo del artículo 154 del Código Civil, según el cual los padres «podían corregir razonada y moderadamente a sus hijos». Ahora, el artículo afirma que se les ha de educar «sin atentar contra su integridad física y psíquica». «Esto ha llevado al absurdo de que dar un cachete se considere maltrato», dijo, en referencia a la madre de Jaén condenada por abofetear a su hijo. «Se confunde el principio de autoridad con ser un ¿facha¿. Tenemos complejo de joven democracia», sentenció. El juez recordó datos preocupantes, como que «el 5% de los delitos de menores se enmarcan en el ámbito doméstico», o «las órdenes de alejamiento para parejas de 14 años». «A veces, los adolescentes denuncian a sus padres para quitárselos de en medio». Y relata: «Cada martes celebro de 22 a 24 juicios. De éstos, 3 o 4 son denuncias de padres contra sus hijos por maltrato». Pastillas del día después Hasta cinco veces repitió la palabra «barbaridad» para referirse a la reforma de la ley del aborto del Gobierno, que permitirá a una joven de 16 años interrumpir su embarazo sin el consentimiento paterno. «Hay que pararlo. Primero, concienciando a la ciudadanía y después a los políticos, que es más difícil». En su opinión, «hay que abrir debates y decirles que están cometiendo una barbaridad», insistió. Durante elu seminario, el juez pronosticó que «no se va a poder parar» la nueva legislación, aunque desea que, «si se da la vuelta a la tortilla», en referencia a un futuro cambio de Gobierno, «los que vengan tengan el valor de modificar la ley». El juez también criticó «la política con las pastillas del día después». «Sé que en Granada algunos médicos han dado hasta cinco a una menor sin el consentimiento paterno», dijo. También se refirió a la edad de consentimiento de relaciones sexuales, fijada en 13 años, aunque el Gobierno se ha comprometido a elevarla. «Debería estar en los 16», apostilló. Y es que, para el juez en todas estas materias, «estamos perdiendo el norte».

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