Galicia

Más de la mitad de los españoles nunca duerme la siesta y los que lo hacen sólo dan una cabezadita en el sofá

A las mujeres les cuesta más dormirse que a los hombres, y más de la mitad se despiertan al menos una vez durante la noche, generalmente para ir al baño 

La siesta está dejando de ser una costumbre típica de España y ya sólo pasa por ser "un mito que únicamente interesa para el turismo", según la presidenta de la Fundación de Educación para la salud (FUNDADEPS), María Sáinz, después de que en una encuesta elaborada por esta entidad el 58,6 por ciento de los encuestados aseguren que nunca duermen siesta.
De una muestra de 3.026 ciudadanos que han participado en este 'Estudio sobre la Salud y el Descanso', sólo el 16,2 por ciento reconoce que se echa una siesta a diario después de comer, mientras que un 22 por ciento sólo lo hace en determinadas ocasiones. En cualquier caso, la tendencia está cambiando ya que ambos porcentajes se corresponden generalmente con una "breve cabezadita en el sofá", explicó esta experta.
Tan sólo un 27,8 por ciento de los que aún mantienen la tradicional siesta utiliza la cama para ello, si bien en esto influyen determinados factores como la época del año, la ocupación laboral o la edad. De hecho, el grupo poblacional que más sigue la tradición son los hombres de más de 45 años.
En cualquier caso, Sáinz reconoció que "hay que ir desmintiendo que todo español se echa la siesta, ahora sólo hay unos pocos que duermen tras la comida cambiando la siesta por la cabezadita".
La siesta, como cualquier momento de sueño, sirve para que el individuo descanse y reponga fuerzas aunque, según este estudio, parece que no siempre es así. Los españoles duermen una media de siete horas diarias durante la noche, algo más los fines de semana, pero sólo un 68 por ciento se levanta con energía y con la sensación de haber descansado. El 13,5 por ciento empiezan el día con dolores musculares y el 18,5 por ciento salen de la cama cansados y sin energía.
En estos datos existen diferencias importantes dependiendo de cada comunidad autónoma ya que, mientras que Galicia es la región donde sus ciudadanos descansan más por las noches --un 77,9 por ciento se levantan con energía--, por contra, Murcia, La Rioja y Madrid son las comunidades donde hay más ciudadanos que se despiertan por las mañanas cansados y sin energía.
En el caso concreto de Madrid, Sáinz resaltó el mayor nivel de estrés que existe en la capital dado que, si se tienen en cuenta sólo las respuestas de los ciudadanos de más de 15 años, poco más de la mitad (53%) se levantan por las mañanas con energía y descansados, lo que afecta directamente a la calidad de vida. De hecho, "la gente valora más dormir bien que dormir mucho, una preferencia que va aumentando con la edad".
Uno de los principales factores que influye en esta calidad del sueño puede ser el colchón, aseguró el secretario general de ASOCAMA --entidad colaboradora en dicho estudio--, José Manuel Nogueiras, y prueba de ello es que un 41 por ciento del total de encuestados reconocían que su colchón estaba deteriorado. "Aunque el colchón pueda parecer en buen estado, se recomienda cambiarlos cada diez años ya que tanto la amortiguación como la higiene sufren con el paso de los años", explicó.

DORMIRSE AL LLEGAR A LA CAMA Y "DEL TIRON"  
Según los resultados de esta encuesta, el 58 por ciento asegura dormirse en seguida nada más meterse en la cama, mientras que un 24 por ciento tarda de media unos 30 minutos hasta conciliar el sueño. En este aspecto parece que a las mujeres les cuesta un poco más dormirse y, de hecho, del 11,4 por ciento que llegan a tardar hasta una hora la mayoría son mujeres.
Además, más de la mitad (55,4%) de los españoles duermen "del tirón"y sin despertarse en toda la noche, mientras que de los que se despiertan un porcentaje muy alto (49%) lo hacen para ir al servicio. Además, un 20,9 por ciento reconocen despertarse sin motivo aparente --como el hecho de estar nervioso, padecer algún dolor, tener hijos u oír ruidos-- algo muy significativo que ha de ser "tenido en cuenta", aseveró Sáinz, y que puede ser el síntoma de algún problema subyacente.
En cuanto a la postura preferida, un 64,7 por ciento opta por dormir de lado, frente al 7,8 y 7,9 por ciento que lo hace boca arriba y boca abajo, respectivamente. Casi uno de cada cinco (19,4%) no tiene una postura fija y en ello también influyen las dimensiones del colchón. En este aspecto, predominan las camas de 1,35 centímetros, utilizadas por un 42,1 por ciento de la población, seguidas por las de 1,50 (usadas por 27,8%).