Menos pactos y más fondos

La Razón
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El Gobierno se encuentra en un aprieto muy serio. El de las comunidades autónomas es aún mayor. No ha dinero. Ni un ero. La crisis ha cogido con el pie cambiado a gestores y dirigentes de los servicios regionales de salud y las consecuencias se empiezan ya a palpar. Esta angustia financiera, esta falta de liquidez sin precedentes en la historia del Sistema Nacional de Salud (SNS), es aún mayor de lo que se apuntó en esta misma columna hace dos semanas. Tan grande, que de las revueltas sindicales se puede pasar en breve a las sociales. ¿Qué pasa exactamente? Pues que la merma de ingresos motivada por la crisis ha vaciado la caja sanitaria de las autonomías hasta el punto de que en algunas de ellas no hay dinero para contratar a médicos suplentes o pagar a los proveedores. La situación es tal, que hay feudos que van a retrasar el pago de las recetas médicas que las farmacias acumulan mensualmente. En otros, los técnicos están elucubrando fórmulas para ahorrar unos euros, y han contemplado incluso la posibilidad de dejar de dispensar fármacos de «uso compasivo» a los enfermos a los que la terapia que existe en el mercado no les surte efecto alguno. Más que pactos de Estado vacuos y genéricos, lo que debería hacer Bernat Soria es conocer las necesidades de los servicios de salud y dotarle de fondos extra.