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Pekín descarta un proceso de democratización a la manera occidental

El presidente de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo), Wu Bangguo, descartó hoy que China inicie un proceso de democratización "a lo occidental". Ante los 2.985 delegados que asisten a la undécima edición de la ANP, que se celebra en Pekín, Wu explicó que la reforma política de China es una mejora de su sistema político socialista y no la copia indiscriminada del sistema político occidental. "Nunca pondremos en práctica un sistema multipartito de rotación de gobierno, ni la separación de los poderes legislativos, ejecutivos y judiciales, ni un parlamento bicameral", declaró el máximo legislador del país durante la exposición de su informe anual ante la ANP, cuya función desde 1954 es dar carta de legalidad a las decisiones del Gobierno. Pese a los llamamientos tanto interiores como exteriores para una mayor apertura, Wu Banguo aseguró que el liderazgo que ostenta en el país desde hace 60 años el Partido Comunista Chino (PCCh) "sólo puede fortalecerse y de ningún modo debilitarse". El número dos en la jerarquía del PCCh pidió que se mantuviera la "correcta"orientación política en el denominado "socialismo con características chinas", recordando las "diferencias esenciales"de China respecto a las democracias occidentales. "El sistema de partidos en China es de cooperación y consulta multipartita bajo el mando del Partido Comunista", agregó. Durante la presentación de los trabajos del Comité Permanente de este organismo (formado por 74 representantes y con poder decisorio en asuntos de Estado cuando no está abierta la sesión con los casi 3.000 miembros de la ANP), Wu recordó que el año 2009 trae enormes retos en muchos frentes para China. Aparte de las medidas contra la crisis económica mundial -Pekín lanzó en noviembre un plan de choque por valor de 4 billones de yuanes (586.000 millones de dólares, 464.000 millones de euros) y no descarta ampliarlo-, el presidente de la ANP recordó que este año servirá para implementar políticas de bienestar social, reconstrucción de las zonas dañadas por el terremoto de Sichuan y una nueva ley de seguridad alimentaria, tras el escándalo de la leche contaminada con melamina.