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Su libro de memorias, objeto de análisis en el proceso de beatificación del Pontífice

Wanda Poltawska la hermana espiritual del Papa Juan Pablo II

  • Wanda Poltawska la hermana espiritual del Papa Juan Pablo II

Tiempo de lectura 4 min.

12 de junio de 2009. 23:45h

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12/6/2009

MADRID-El nombre de Wanda Poltawska circula desde hace varias semanas por los diarios de medio mundo. Y es que esta polaca de 88 años ha despertado una gran pólemica al publicar el pasado mes de febrero un libro, «Recuerdos de Beskidy», en el que incluye una parte de las cartas que el Papa Juan Pablo II y ella se enviaron durante 55 años. Ambos fueron grandes amigos desde la juventud, se llamaban el uno al otro «hermano» y «hermana», y ella solía visitar al Pontífice con su marido y sus cuatro hijos; de hecho fue una de las personas que estuvieron junto a la cama de Juan Pablo II cuando falleció. A pesar de que mantuvieron una amistad pura en la que, mediante las cartas, compartían pensamientos y sentimientos espirituales, el libro de Poltawska ha sido criticado por algunos miembros del Vaticano. Entre ellos, el cardenal Stanislaw Dziwisz, secretario personal de Juan Pablo II durante cuatro décadas, quien considera que en la obra Wanda afirma haber mantenido una especial relación con Karol Wojtyla que nunca existió. En una reciente entrevista al diario italiano «La Stampa», Dziwisz mantiene que Juan Pablo II tuvo muchos viejos amigos en Polonia a los que hizo sentir como si tuviese una amistad preferente con ellos. «Éste fue su secreto», afirma el cardenal, «hacer sentir a todos aquellos a los que quería como si mantuviesen una especial amistad». «La diferencia es que Poltawska exagera» esta relación, y las muestras y expresiones de su comportamiento son inapropiadas y están fuera de lugar», sentencia. Aunque aparentemente no hay nada en esta correspondencia que pueda malinterpretar la amistad conocida que existía entre ambos, su publicación podría retrasar la beatificación del Papa, según ha especulado la prensa, ya que la Congregación para la Causa de los Santos debe analizar cualquier nuevo documento relacionado con la vida de Juan Pablo II, incluyendo estas cartas. Sin embargo Wanda afirma rotunda que su libro es inofensivo para el proceso de beatificación y no duda en que Karol Wojtyla será proclamado santo algún día. ¿Qué hay de malo en la amistad de un cura con una mujer?, ¿no es un sacerdote un ser humano?, interroga. Wanda defiende además que el propio Karol Wojtyla quería que se diese «fe de la verdad», aunque estas revelaciones podrían retrasar su proceso de beatificación. «Hablé con él de esto antes de su muerte. Él quería. Todo lo demás no me importa», afirma la polaca. Su guía espiritual La amistad entre el joven Karol Wojtyla y Wanda Poltawska comenzó en 1950, tras la Segunda Guerra Mundial, cuando ella buscaba un cura para superar el trauma que padecía tras haber vivido un drama espantoso durante casi cuatro años en el campo de concentración nazi de Ravensbrueck, dónde, entre otras muchas atrocidades, Wanda se convirtió en cobaya humana para salvajes experimentos médicos. Esta psiquiatra jubilada sobrevivió física y psíquicamente a aquellos horrores gracias a su fe y a la ayuda de un joven sacerdote, Karol Wojtyla, a quien confió sus dramas, según cuenta la agencia Zenit. Desde entonces, Wanda ha participado activamente en la vida de la Iglesia y en diferentes movimientos provida en Polonia.

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