El malestar social se contagia a las calles de Panamá

Los estudiantes protestan desde hace 15 días contra la reforma constitucional del presidente Laurentino Cortizo

Alrededor de 10.000 ciudadanos salieron a la calle el pasado 22 de octubre para protestar contra una serie de reformas constitucionales aprobadas en la Asamblea Nacional. Los manifestantes -en su mayoría universitarios– aseguran que estas modificaciones buscan privatizar la educación superior y favorecer a los intereses de unos pocos.

El paquete presentado en julio por el presidente panameño, Laurentino Cortizo, busca modificar varios artículos de la Constitución de 1972, y deberá ratificarse en varios debates legislativos hasta abril de 2020; y posteriormente, debe someterse a referéndum. Según Fernando Cebamanos, líder del Frente Amplio por la Democracia, estas modificaciones “responden a intereses muy particulares de la concertación que representa el poder económico y político que impone la desigualdad (…) es más de lo mismo”, sentenciaba el opositor.

Los puntos del paquete que crearon la discordia fueron los que darían la capacidad a los diputados de alterar los presupuestos generales del Estado, el bloqueo al matrimonio igualitario, designar al fiscal superior para investigar a los procuradores, censurar a ministros, ajustarse los salarios, y la creación de un Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación en la educación superior. “No compartimos la forma apresurada y hasta poco incluyente en que se aprobó el proyecto (…), se han puesto los intereses personales por encima de los intereses del país”, sentenciaron varios líderes estudiantiles que participaron en las movilizaciones durante una conferencia de prensa.

Semanas después del inicio de las movilizaciones - únicamente interrumpidas por las celebraciones por el Día de la Independencia- se han detenido a 93 personas que presuntamente instigaron los disturbios. Varios de los líderes estudiantiles detenidos aseveraron, por su parte, que las autoridades reprimieron protestas pacíficas con un uso excesivo de fuerza: la Policía mostró una actuación “indiscriminada y violenta”, decían líderes estudiantiles.

Ante el regreso de las manifestaciones este miércoles, el presidente panameño ha propuesto establecer mesas de trabajo con el Consejo de Concertación Nacional para el Desarrollo (espacio de diálogo entre varios sectores sociales) para consensuar las reformas que ya aprobó el Legislativo. Pero los manifestantes no confían en la propuesta de Cortizo, por lo que mantienen su reivindicación inicial. Es decir, la formación de una Asamblea Constituyente que asuma los tres poderes del Estado y que acabe con la corrupción.