Morales puede volver a Bolivia, pero se enfrentará a la Justicia

La presidenta interina, Jeanine Áñez, reconoce que no “busca venganza”

Conferencia de prensa de la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez
Martin AlipazEFE

El Palacio Quemado en la Paz, es todo un símbolo cargado de leyendas e historias. El origen del sobrenombre se remonta al 20 de marzo de 1875 durante el gobierno de Tomás Frías cuando una turba quiso asaltar el edificio y haciéndose imposible la contienda, arrojaron antorchas encendidas desde la Catedral. Este fue el lugar elegido por la presidenta interina Jeanine Áñez quien por primera vez sale a “la palestra”, ante los medios internacionales, para “dar la cara”. En busca de legitimidad en “los ruedos exteriores”, fundamental para la transición rápida y pacifica que pretende.

Sin embargo LA RAZÓN tuvo serios problemas para llegar al Palacio de Gobierno con prácticamente todos los accesos cortados por un contingente imponente de policías. La Plaza Murillo parecía “un bunker de guerra”, con tan solo algunos funcionarios dando de comer a las palomas frente a la gran fuente. La sensación de tranquilidad parecía “un espejismo” en medio de los rumores alimentados por la prensa local , sobre el regreso desde México, del ex presidente Evo Morales. Algo que todavía no se ha podido confirmar pero que desde las distintas embajadas instaladas en la Paz, “suena con fuerza”. En cualquier caso la televisión Bolivisión enseñaba de forma repetitiva la mansión que Morales ocupará en el país azteca, y la numerosa escolta con la que cuenta.

Durante su intervención, Áñez fue clara, con declaraciones valientes que despejan dudas de cómo será su gobierno transitorio. En primer lugar explicó las razones por las cuales llegó al gobierno el 12 de noviembre, después de que la OEA corroborara un fraude en los pasados comicios, donde Evo Morales se habría impuesto en primera vuelta. Poco después dimitió presionado por el Ejercito y marchó al exilio.

No es un gobierno que busque venganza. En realidad sentíamos que nuestros derechos individuales habían sido coartados progresivamente

«No es un gobierno que busque venganza. En realidad sentíamos que nuestros derechos individuales habían sido coartados progresivamente (...). Estábamos viendo como se aplicaba el terror en las calles. Con ayuda de Dios, convocaremos nuevas elecciones y los bolivianos tendrán la oportunidad de elegir».

Reconocida solo por 5 países

Otro de los problemas que enfrenta la administración interina es la falta de apoyo demostrada por los gobiernos extranjeros. Solo cinco países –entre ellos Colombia, EE UU, Brasil y Rusia–, han reconocido a Áñez como nueva mandataria. «Creo que presidentes electos como Alberto Fernández en Argentina no tienen la información suficiente. Somos en el Parlamento minoría frente al MAS –el Movimiento al Socialismo, partido de Morales– pero fue la sociedad civil quien reclamó el derecho al voto. Ahora Evo quiere convencer a la comunidad internacional que se trató de un golpe de Estado».

Áñez advirtió de que éste tiene cuentas pendientes con la Justicia si regresa al país, por un supuesto delito electoral y presuntos caos de corrupción de su Gobierno Morales, por su parte, anunció que quiere regresar. «No pierdo la esperanza de, en cualquier momento, volver a Bolivia», dijo desde México.

En una de las preguntas realizadas por este diario, respecto a su política exterior, fue también concisa. En referencia a México –cuyo presidente Andrés Manuel López Obrador acogió a Evo- dijo: «Tiene un lenguaje parecido a Cuba o Venezuela. Escogimos nuestro camino a tiempo. No lo dejamos avanzar para que no pasara lo mismo que en los países mencionados».

Otra de las grandes incógnitas es cómo pactará con los diputados del partido de Morales, que se niegan a participar en las futuras elecciones. Esta labor será reforzada en las próximas horas con la presencia de Jean Arnault, el mediador enviado al país por el secretario general de la Organización de Naciones Unidas. El futuro de las negociaciones todavía es una incógnita, aunque según fuentes consultadas del MAS, Evo sigue teniendo la última palabra. «En el menor tiempo posible queremos convocar elecciones», añadió. Sin embargo no confirmó si el 22 de enero dejará al poder.

Horda de guerreros digitales

Por otra parte, Áñez también se defendió sobre las críticas vertidas por un vídeo viral , donde expresa que los indígenas realizan «ritos satánicos»: «La ciudad no es para los indios, que se vayan al altiplano o al chaco», se dice en ese vídeo. La presidenta acusó a una «horda de guerreros digitales» patrocinados por el socialismo, encargados de difamarla en las redes. “Somos un país diverso, tenemos símbolos como la bandera Wiphala -aymara-, que viene del occidente, pero los que venimos de tierras bajas tenemos un orgullo enorme, soy una mujer de dios, de fe, para mí es muy importante la palabra, por eso la Biblia entró de nuevo en el Palacio. Si estoy en el Palacio la Biblia va a estar. Cuando apeló a una oración es para poder obrar bien”

Mientras terminaba su comparecencia una muchedumbre de miles de mineros ataviados con ponchos tomaba la Plaza de San Francisco, a pocos metros del Palacio, armados con morteros y cohetes. La historia todavía se escribe en una Bolivia convulsa.