Un Ejecutivo de la UE sin comisario británico

La Comisión Europea se arriesga a demandas legales por no respetar sus tratados

Britain's Prime Minister Boris Johnson enjoys a cream tea while touring 'Rodda's Clotted Cream', in Redruth
El "premier" Boris Johnson no ha enviado ningún comisario a Bruselas aduciendo que no puede hacerlo durante la campaña electoralPOOLReuters

La excepcionalidad es la norma en estos tiempos convulsos del club comunitario. Por eso la Comisión Von der Leyen comienza su andadura sin un representante británico y arriesgándose por ello a posibles demandas sobre la legitimidad de sus decisiones en ámbitos tan delicados como las ayudas de Estado, las fusiones o los procedimientos de infracción. Aunque los servicios jurídicos de las instituciones comunitarias consideran que no hay motivo de alarma, también reconocen que la última palabra la tiene el Tribunal de Justicia de la UE. No es la primera vez que el alto tribunal sorprende con sus decisiones en fallos tan trascendentales como, por ejemplo, la posibilidad de que Reino Unido pueda revertir el Brexit de manera unilateral.

Una sentencia que se produjo en contra del criterio de los servicios jurídicos del Consejo y de la Comisión. Para sortear posibles denuncias, el Ejecutivo comunitario se ha cubierto las espaldas al haber abierto un expediente de infracción contra Reino Unido por su negativa a enviar un representante. Una maniobra que puede quedar en papel mojado si Londres abandona el club antes de que el tribunal europeo dicte sentencia.

Además, en la decisión aprobada por las capitales europeas se puntualiza que, aunque la lista aprobada tan solo contiene 27 miembros, la Comisión Europea sigue estando formada por 28 países, tal y como exige la normativa europea. El Tratado de Lisboa también permite que, ante el abandono de uno de los miembros del Ejecutivo, no sea necesario su reemplazo y sus tareas sean realizadas por otro de sus colegas.

En Bruselas, consideran que estas prevenciones resultarán más que suficientes ante cualquier posible conflicto en el alto tribunal europeo, pero no hay certezas. «Siempre hay riesgos legales», reconocen fuentes comunitarias. A pesar de esto, ha prevalecido el criterio de Von der Leyen, quien no estaba dispuesta a transigir con un nuevo retraso y dar muestras de debilidad. Solo el tiempo dirá si ésta ha sido la decisión adecuada o una imprudencia.