Internacional

Escocia desafía a Johnson y solicita formalmente un nuevo referéndum de independencia

Sturgeon utiliza los buenos resultados de los nacionalistas en las elecciones de 12-D como palanca para forzar la ruptura con Londres

Los nacionalistas escoceses del SNP fueron los otros ganadores de las elecciones después de los tories de Boris Johnson. La ministra principal de Escocia, la nacionalista Nicola Sturgeon, se ha querido hoy cobrarse esa victoria moral y ha solicitado formalmente al jefe del Gobierno británico, el conservador Boris Johnson, un nuevo referéndum de independencia.

Desde Bute House, residencia oficial del ministro principal, en Edimburgo, Sturgeon ha afirmado que los resultados de los nacionalistas escoceses en las pasadas elecciones generales otorgan derecho a celebrar un plebiscito en favor de la autodeterminación antes de 2021.

El SNP obtuvo 48 de los 59 escaños en Escocia, alzándose con el total control político de la zona. “Escocia dejó muy en claro la semana pasada que no quiere que un gobierno conservador dirigido por Boris Johnson nos saque de la Unión Europea”, aseguró la primera ministra. Los escoceses votaron por permanecer dentro del bloque comunitario en el referéndum de 2016. Por eso, la ministra principal de Escocia se siente legitimada para exigir una segunda consulta y evitar la salida de la UE.

Se espera que el Gobierno de Johnson rechace esta consulta vinculante, aludiendo que ya se realizó un referéndum en el año 2014, donde el “no” a la independencia acabó imponiéndose. Un 55% de los votantes voto sí a seguir dentro del Reino Unido, aunque ahora esta situación podría revertirse. Los conservadores insisten en que ese fue un referéndum de “una generación” y que no se puede realizar una segunda consulta pasado tan poco tiempo. Pero el Brexit ha cambiado las reglas del juego y ha reabierto las tensiones territoriales.

“Pedimos al Gobierno del Reino Unido que negocie y acuerde la transferencia de poderes que pondría fuera de toda duda el derecho del Parlamento escocés a legislar para un referéndum sobre la independencia”, declaró Sturgeon.

Por su parte, el conservador Boris Johnson se ha mostrado rotundamente en contra de negociar ningún tipo de salida del Reino Unido.

Nicola Sturgeon ha admitido que espera la negativa del Número 10, pero que considerará todas las opciones que estén en su alcance para lograr su objetivo.

Sin embargo, para que sea un referéndum legal y reconocido por todas las partes, es necesario que Johnson acceda a la petición de Sturgeon de transferir los poderes que otorgarían al Parlamento escocés la capacidad de convocar un plebiscito de esta naturaleza.