Evo Morales provoca una crisis diplomática entre México y Bolivia

López Obrador recurre a la Corte Internacional de Justicia para proteger su embajada en La Paz tras conceder asilo a nueve personas, entre ellas cuatro con orden de arresto

Crece la tensión diplomática entre Bolivia y México, cuyo Gobierno anunció ayer que recurrirá a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que sus instalaciones diplomáticas en Bolivia sean respetadas por el Gobierno del país andino, tras de haber concedido asilo a nueve personas que se hallaban en su sede.

El Gobierno mexicano ha denunciando desde hace varios días un incremento, que calificó como «exagerado», de la vigilancia policial alrededor de su Embajada en La Paz, después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador otorgó en noviembre asilo político al ex mandatario boliviano Evo Morales.

«La integridad de una representación de México es parte de nuestro territorio», dijo el ministro de Exteriores, Marcelo Ebrard, que aseguró que el hostigamiento a sus sedes comenzó después de que la Embajada de México diera asilo a nueve personas y solicitara salvoconductos para ellos. Agregó que días después, el Gobierno de Bolivia dijo que había emitido órdenes de arresto para cuatro de ellos.

El funcionario afirmó que se recurrirá a la CIJ ante el «incumplimiento de obligaciones internacionales» del Gobierno interino de Jeanine Añez. La ex senadora asumió el poder tras la dimisión de Morales por un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) que mostró irregularidades en los comicios presidenciales de octubre.

El ministro boliviano de Presidencia, Yerko Núnez, dijo que «no corresponde esa denuncia que quiere plantear la Embajada de México» y aseguró que las personas que están en la sede diplomática con orden de arresto tienen que someterse a la Justicia.

«Queremos brindar seguridad para la Embajada de México, porque hay supuestamente grupos que van a bajar a tomarla. Pero también queremos que todas las personas que cometieron actos de terrorismo, sedición, que convocaron a enfrentarnos, tengan que someterse a la justicia», aseguró Núñez. «Aquellas personas que tienen orden de aprehensión tienen que someterse a la Justicia. Y ahí no hay salvoconductos para quienes han infringido la norma, para quienes han causado división entre los bolivianos, quienes cometieron actos de terrorismo, sedición tiene que comparecer ante la justicia», dijo.

El Gobierno boliviano interino manifestó que «con mucho gusto» irá a la Corte Internacional de Justicia y ahí se verá quiénes «han violado los tratados». «Hoy [por ayer] nos amenazan con llevarnos a la corte. Allá nos veremos con mucho gusto y veremos quiénes han violado el tratado», dijo el ministro interino de Interior de Bolivia, Arturo Murillo.

El ministro señaló que el «único que ha permitido que se violen los tratados y convenios ha sido el Gobierno mexicano», cuando acogió a Morales. Murillo calificó al ex mandatario de «terrorista confeso» y acusó a México de permitir que hiciera declaraciones políticas «absolutamente fuera de lugar» durante su estancia.

El conflicto diplomático entre México y Bolivia se agravó en las últimas horas al intensificarse el asedio de Fuerzas de Seguridad bolivianas en la residencia de la embajadora Teresa Mercado, en La Paz. Mientras se efectuaban algunas celebraciones en la casona poco antes de la Nochebuena, se observó movimiento de agentes en torno a la sede, que hicieron temer una eventual intervención de elementos policiales,

El vicecanciller mexicano acusó de «fascista» al autoproclamado Gobierno de Bolivia y dijo que «ni en las peores dictaduras se había visto» este tipo de acciones. México denunció ante la OEA el intento policial del domingo de detener e inspeccionar el auto de la embajadora Mercado y dijo que ha contabilizado hasta 150 miembros de las fuerzas del orden y de inteligencia en torno a la sede. Estas acciones violan «la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas», señaló México ante la OEA. Morales denunció el uso de drones para vigilar la embajada.