Bolivia abre una crisis diplomática con España por enviar “agentes armados”

La Paz denuncia atropellos por la visita de funcionarios españoles a la residencia de la embajadora de México, que acoge a nueve bolivianos

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Conflicto diplomático entre España y Bolivia tras un incidente en la embajada de México en el país andino. La crisis tiene visos de crecer, pues las explicaciones de España no han convencido a las autoridades bolivianas. Es más, el embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Jaime Aparicio, ha reprochado al Gobierno español que «confunda la Embajada de México en La Paz con la isla Perejil», en referencia al incidente por el que las Fuerzas de Seguridad bolivianas impidieron el viernes la entrada de dos coches diplomáticos españoles en la Embajada de México en la capital boliviana. «Gobierno español y Juntas Podemos confunden la Embajada de México en La Paz con la isla Perejil», afirmó Aparicio a través de su cuenta en Twitter.

Sin embargo, el Gobierno de España aseguró que la visita de la encargada de Negocios a la sedediplomática de México en Bolivia fue exclusivamente de «cortesía» y negó «rotundamente» que fuera para «facilitar la salida de las personas» que están asiladas en esas dependencias. En un comunicado, el Ministerio español de Exteriores rechazó la denuncia del país andino contra la embajada de España por cometer, según las autoridades bolivianas, «atropellos» contra su soberanía a causa de un incidente con la Policía que custodia esa sede diplomática mexicana en La Paz.

El incidente se produjo durante la visita de la encargada de Negocios «ad interim» de España a la embajadora de México, hechos que el Gobierno español decidió investigar, por lo que envió a una misión encabezada por un funcionario de la Inspección General de Servicios del Ministerio de Exteriores. De acuerdo con Bolivia, el incidente había sido provocado por funcionarios de la embajada española que acudieron acompañados de «encapuchados» y «presumiblemente armados» a la residencia de la embajadora de México en aquel país, Teresa Mercado. La residencia acoge nueve personas a las que el Gobierno de Bolivia acusó ante la justicia de varios delitos, entre ellos los ex ministros de Presidencia Juan Ramón Quintana y Cultura, Wilma Alanoca. La Cancillería boliviana advirtió de que no dará salvoconductos para salir del país si tienen procesos judiciales.

Las relaciones entre el Gobierno de López Obrador y el Ejecutivo interino de Jeanine Áñez son tensas desde que México acogió el pasado noviembre a Evo Morales, antes de que se trasladara a comienzos de diciembre a Argentina.

«Nosotros tememos que lo que se iba a hacer era sacar a un delincuente común como es (el ex ministro de la presidencia) Juan Ramón Quintana; esto se ha abortado», dijo el ministro de Gobierno (Interior), Arturo Murillo. Sobre ambos pesa una orden de detención, contra Quintana por los delitos de sedición y terrorismo.

La ministra de Exteriores de Bolivia, Karen Longaric, anunció que denunciará a su par por el «atropello a la soberanía» de su país tras un incidente en la legación de México. Longaric aseguró que «personas que han sido identificadas como funcionarios de la Embajada de España en Bolivia, acompañadas por personas con el rostro cubierto», habrían intentado «ingresar de forma subrepticia y clandestina a la residencia diplomática de México en La Paz».

Para la ministra boliviana, «la pregunta número uno (...) es cuál era el motivo para que la ministra consejera de España visite a la embajadora de México acompañada de personas con el rostro cubierto y presumiblemente armadas, como han denunciado los vecinos de la zona».

En este sentido, sostuvo que «la Cancillería boliviana cursará una nota a la Cancillería del Reino de España denunciando estos atropellos y reclamando el cumplimiento riguroso de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas».

También ayer, Aparicio criticó al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, que haya aprovechado la tensión diplomática para intentar convertirse en el nuevo líder de la izquierda de América Latina y el Caribe. «Quiere ocupar el lugar de (el ex presidente brasileño) Luiz Inácio Lula da Silva en la izquierda continental, rebautizando al Foro de Sao Paulo como Grupo de Puebla», ha apuntado el diplomático en entrevista con el diario mexicano «El Universal». Con ese afán de liderazgo, México acusó el lunes pasado a Bolivia de tener «excesiva presencia» policial y militar en torno a su embajada en La Paz y ha criticado por ello la «conducta inamistosa» mexicana.