Macron se enfrenta a policías israelíes por intentar entrar con él a una iglesia en Jerusalén

“Todo el mundo conoce las normas. No me gusta lo que han hecho. Ahora, fuera de aquí”, les reprocha el presidente francés

Emmanuel Macron durante su visita a Jerusalén de cara a su participación en el Foro Internacional sobre el Holocausto
Emmanuel Macron durante su visita a Jerusalén de cara a su participación en el Foro Internacional sobre el Holocausto FOTO: Oded Balilty AP

El presidente francés, Emmanuel Macron, se mostró «inflexible» en su negativa a que Irán adquiera armas nucleares durante su encuentro con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a su llegada a Jerusalén para participar en el V Foro Mundial del Holocausto. Sus palabras, aplaudidas por la opinión publica en Israel, contenían también una advertencia levemente velada: «En el contexto actual, Francia está decidida a que Irán nunca adquiera armas nucleares, pero también a evitar una escalada militar en la región». Macron, siguiendo los pasos de su antecesor Jacques Chirac en una de sus visitas a Jerusalén, visitó la iglesias de Santa Ana y tuvo –también como éste– un encontronazo con la seguridad israelí, a la que conminó: «Salgan fuera, por favor».

Por su parte, la presidenta del Congreso de Estado Unidos, Nancy Pelosi, mantuvo un encuentro con miembros del partido Israel Beitenu en el que, según miembros de esta formación política, Pelosi aseguró que el programa nuclear iraní no solo es una preocupación para Israel, sino para la comunidad internacional en su conjunto.

Sin embargo, la ausencia de Polonia en los actos que tendrán lugar hoy en el Museo del Holocausto siguió proyectando su sombra sobre el foro como no podía ser de otra manera si se recuerda que tres millones de judíos polacos perdieron la vida lejos del frente de combate en la Segunda Guerra Mundial.

Los líderes de Rusia y Polonia han colocado el Holocausto en mitad de una pelea para distorsionar la historia en manos de dos facciones nacionalistas rivales. Todo empezó cuando el presidente de la institución que organiza el evento –Moisés Kantor, próximo a la línea de Putin– no invitó al presidente polaco, Andrzej Duda, a hablar en el acto para conmemorar la liberación de un campo que estaba en Polonia. Kantor contestó que solo hablarían las cuatro potencias aliadas (Estados Unidos, Rusia, Reino Unido y Francia), excusa que no convenció al polaco. El próximo lunes Duda podrá resarcirse, ya que tendrá lugar en Auschwitz un segundo acto de recuerdo del 75º aniversario de la liberación del campo por los soldados de la 100º División de Infantería del Ejército Rojo. Putin ya ha anunciado que no acudirá a la cita.