Dios salve a Reino Unido

Dado que muchos de los principales socios comerciales de Reino Unido son miembros de la UE, es probable que no cambie mucho en el futuro cercano

WILL OLIVEREFE

Tres años y medio después del referéndum, varias prórrogas y tres primeros ministros, el 23 de enero se aprobó en el Parlamento británico la Ley de Brexit. Sin embargo, hay muchos otros aspectos que establecer entre Reino Unido y la UE antes del 31 de diciembre de 2020. Boris Johnson es optimista de lograr un Brexit completo, ya que tendrá un importante apoyo interno dada su gran mayoría. Pero varios jugadores importantes en la política europea, como el «taoiseach» irlandés, Leo Varadkar, argumentan que las negociaciones podrían continuar hasta 2021. Ahora que se ha completado el divorcio, al menos en la legislación nacional, la pregunta es ¿cuál es el futuro probable para Reino Unido en las relaciones comerciales con la UE y otros países del mundo?

Según el FMI, la economía de Reino Unido es la sexta más grande del mundo. Incluso fuera de la UE, seguirá siendo una de las más fuertes del mundo. Está muy diversificada en los sectores financiero, aeroespacial, farmacéutico, recursos naturales, construcción y turismo. Ámbitos importantes de la economía están centralizados en Londres, que sigue siendo la ciudad más rica, en términos de PIB, en Europa.

Dado que muchos de los principales socios comerciales de Reino Unido son miembros de la UE, es probable que no cambie mucho en el futuro cercano. Todos están geográficamente muy cerca y las relaciones comerciales normales en todo el mundo tienden a girar en torno a los vecinos más próximos. Se mantendrán grandes incentivos para que Londres se mantenga cerca de Dublín, París, Berlín y Ámsterdam, y viceversa. Incluso es posible que Reino Unido se convierta en un Singapur de Europa en un mundo post Brexit en el que Londres siga siendo un centro financiero para inversores externos que buscan establecerse en Europa. Sin embargo, la mayoría de los inversores extranjeros probablemente continuará moviendo sus filiales europeas a París, Bruselas y Fráncfort. Reino Unido querrá negociar regulaciones sensatas en su acuerdo con la UE para mantener los vínculos comerciales. Además, hay miles de jubilados británicos en España, por lo que será importante mantener el acceso a las pensiones. Todo ello requerirá algún tipo de entrenamiento para superar el Brexit porque, a corto plazo, la UE tendrá un incentivo para castigar a Londres. De lo contrario, otros Estados miembros podrían buscar su propio Brexit. Si bien la relación Reino Unido-UE seguirá siendo integral, las relaciones futuras también dependerán de la dirección de la economía británica. Es poco probable que haya cambios radicales a corto plazo porque los países de Europa occidental siguen siendo vitales para la economía británica. Sin embargo, es probable que el Gobierno británico busque un comercio más amplio.

Abundan nuevas oportunidades fuera de la UE en los sectores de banca, tecnología y servicios que podrían beneficiarse sustancialmente con nuevos acuerdos comerciales con EE UU y países de la Commonwealth. Johnson y Trump están sentando las bases para un acuerdo comercial que podría ser lucrativo para los servicios financieros británicos, que seguiría la estela de Canadá para acceder mejor al mercado estadounidense de 330 millones de personas. Los británicos tendrán que trabajar para hallar buenos acuerdos comerciales con los países de la Commonwealth, pero están bien posicionados para conectarse con economías en ascenso como India y Nigeria, y potencias medianas como Canadá y Australia.

Ahora que el Brexit pasó por el Parlamento, el largo camino para salir de la UE está más cerca. Londres se encuentra en un precipicio con oportunidades y dificultades. Negociar un buen divorcio con Bruselas es importante. Agregar nuevos acuerdos con mercados grandes y en crecimiento es clave para que la economía británica tenga éxito.