Irlanda del Norte recibe con desconfianza el salto al vacío del Brexit

Una mayoría de norirlandeses cree que sus interese estaban mejor protegidos dentro de la UE

Britain prepares to leave the EU
Una manifestación contra el Brexit, ayer en la localidad norirlandesa de Newry/EPAAIDAN CRAWLEYEFE

La aparente calma con la que a los once de la noche recibía el Ulster la salida oficial de Reino Unido de la UE tras 47 años de tiras aflojas resulta engañosa. La provincia británica, que por un 56% votó por la permanencia en el referéndum de 2016, asiste con unánime preocupación al futuro que le depara. “Tememos que el Brexit suponga perder las libertades y la protección de las que hemos disfrutado como europeos”, se lamenta Andrew, el taxista que nos acompaña en el recorrido por los antiguos pasos fronterizos que separaban ambos países hasta los Acuerdos de Viernes Santo de 1998.

Y es que el acuerdo provisional para evitar una “frontera dura” entre ambas Irlandas no convence a nadie aquí. Los republicanos católicos votaron masivamente en contra del Brexit y temen las consecuencias de salir de la UE. Mientras, los unionistas, que hicieron campaña por la salida del “club” comunitario”, temen que el compromiso aleje al Ulster del resto de Reino Unido.

Durante todo el día ciudadanos contrarios al Brexit protagonizaron actos de protesta en diferentes puntos de la frontera entre ambos países. En los pósteres y pancartas desplegados por activistas de las Comunidades Fronterizas contra el Brexit (BCAB) en varios actos de protesta se podían leer frases como “la lucha continúa”. Uno de ellos era Benjamin, un recepcionista de hotel de 21 años que reconoce a LA RAZÓN que alberga sentimientos enfrentados. “Creo que deberíamos haber permanecido en la UE”, pero “debemos respetar el resultado del referéndum”. A su la lado, más contundente se expresa Molly, que acudió a la protesta acompañada de sus dos hijos pequeños. “Yo trabajo en una pequeña empresa en la República irlandesa, pero sigo viviendo en Derry porque apenas me lleva diez minutos cada día en coche”, comenta. “¿Se imagina lo que cambiaría mi vida si tuviera que hacer todos los días cola en la frontera al salir y volver a Irlanda del Norte?”, nos pregunta.

Sin duda el partido irlandés más movilizado ese el nacionalista Sinn Fein, antiguo brazo político del disuelto Ejército Republicano Irlandés (IRA). Su presidenta, Mary Lou McDonald, “muchos norirlandeses que se consideran británicos o unionistas consideran ahora que la unificación de Irlanda es la única y mejor manera” de permanecer en el bloque comunitario. “Así lo demuestra el hecho de que un número de personas sin precedente está haciendo los trámites para obtener el pasaporte irlandés. Lo hacen para proteger sus intereses, porque se dan cuenta de que esos intereses intereses están mejor servidos en una nueva Irlanda que es parte de la UE”, declaró McDonald.