Internacional

Un Líbano ahogado por la crisis reclama el auxilio financiero del FMI

El nuevo Gobierno necesita ayuda para reestructurar 1.200 millones de dólares de deuda que expiran en marzo

Con una devaluación del más del 70% de la libra libanesa frente al dólar y con una restricción bancaria de sacar entre 200 y 300 dólares cada dos semanas de la propia cuenta bancaria, Líbano no le queda más remedio que aceptar la realidad y dejar las promesas políticas de reformas a un lado para pedir a un préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI) para rescatar el país. Así lo anunció hoy el Gobierno libanés. "Líbano ha solicitado oficialmente apoyo técnico al FMI para reestructurar su deuda”, informó el canal libanés LBCI.

Líbano arrastra una deuda pública equivalente al 148% de su PIB, a la cabeza de los más endeudados del mundo, con una tasa de crecimiento que se sitúa en el 0,2 % en 2018, según cifras del Banco Mundial (BM), en un país de seis millones de personas.

En realidad, el país del Cedro está acostumbrado desde hace décadas a vivir de las de las ayudas internacionales, y se esperaba que con el nuevo Gobierno se desbloquearan los 11.000 millones de dólares en ayudas que se acordaron en la a conferencia CEDRE en 2018 celebrada en París a cambio de reformas.

Sin embargo, la crisis económica sigue ahogando a Líbano y las protestas no ayudan a la estabilidad, por lo que la única opción ha sido acudir el FMI. El debate se ha intensificado recientemente entre las autoridades y expertos libaneses en momentos en que el país está luchando por decidir qué hacer con su deuda de 1.200 millones de dólares en eurobonos que vencen en marzo. Algunos expertos están a favor de reembolsar la emisión de eurobonos el próximo mes para proteger la reputación de Líbano, mientras que otros están en contra de esta acción en medio de una escasez severa de dólares en los bancos y de fuertes restricciones impuestas al retiro de depósitos de los bancos por parte de lo ciudadanos.

Mientras tanto, la Asociación de Bancos en Líbano emitió ayer un comunicado en el que dice que es necesario reembolsar los eurobonos a tiempo para proteger a los depositantes y preservar el lugar del país en los mercados internacionales.

Según analistas económicos, la única solución para Líbano es dirigirse a un programa del FMI, porque no hay país en el mundo que haya podido salir de tal crisis sin la ayuda del FMI. El principal problema del país el Cedro es que ha vivido siempre por encima de sus posibilidades y sus niveles de corrupción han reducido el tejido económico del país desde hace décadas. “Estamos hablando de la peor crisis desde que finalizó la guerra civil en 1990”, alertó a LA RAZÓN George Cormel.

Así, un portavoz del FMI confirmó a ultima hora de este miércoles que el Fondo ha recibido una solicitud de las autoridades libanesas para proporcionar asesoramiento y experiencia técnica, y que "estamos listos para ayudar”.